Matar no es solución

OPINIÓN

ESPAÑA Y MARRUECOS INVESTIGAN EL ORIGEN DE LOS DISPAROS EN CEUTA

30 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Información en las páginas 20 a 22 PONER barreras al hambre, la desesperación y la miseria resulta imposible. Ningún blindaje, por severo que sea, puede evitar que miles y miles de subsaharianos arriesguen sus vidas en las pateras o intentando cruzar las vallas de Ceuta y Melilla. Siempre buscarán un resquicio para colarse en un lugar donde pone futuro. Saben que una vez en España empieza una vida nueva: tendrán asistencia sanitaria de calidad, sus hijos irán al colegio y ellos podrán comer mal que bien. Por eso estamos ante un problema irresoluble a corto plazo, muy complicado a medio y de posible solución a largo término. Desde luego, no se resuelve disparando y matando a los desposeídos de la tierra. Aunque suene a utopía, el desarrollo económico del África subsahariana es la salida.