Joven busca pisito

| JOSÉ RODRÍGUEZ SALGUEIRO |

OPINIÓN

20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

RESULTA sorprendente lo fácil que puede ser solucionar un problema al que unos cuantos inútiles le han estando dando vueltas a lo largo de varios decenios. Y con una solución de perogrullo, sin estrujarse el cerebro, vamos, de parvulario y en dos minutos. La ministra Trujillo en este apartado merece una especial consideración: tras varios planes de vivienda intentando mejorar la accesibilidad de nuestros jóvenes a una vivienda digna -siguiendo el mandato constitucional- va nuestra ministra y propone los pisitos de 20 o 30 metros cuadrados. La cuadratura del círculo y el resto sin enterarnos. Las nuevas soluciones habitacionales están acordes con la moda de lo efímero: chiringuitos de quita y pon adaptables al gusto del consumidor. Si necesito más metros, junto dos módulos-habitación y problema resuelto. Habrá que contar, digo yo, con el vecino-vecina para que abandone el cubículo colindante, o formar pareja; otra solución sería lanzarle una opa hostil vía home-cinema a todo trapo, si es que el artilugio cabe en el pisito. Lo de compartir servicios no deja de ser interesante. La lavandería o los pasillos como espacios comunes para intercambiar opiniones y evitar así el aislamiento de la sociedad moderna. Puestos a novedades, se podría proponer como zona de intercambio la cocina, lo que permitiría incorporar un espacio para el intercambio de recetas y, profundizando en lo de compartir, podríamos pensar en la cama o en la ducha-jacuzzi; y que nadie vea en esta propuesta segundas intenciones. De todas formas, hemos tenido la suerte de que la propuesta se hiciese después de un viaje de la ministra a Finlandia. Lo grave es que se hubiese dado una vuelta por Japón, porque estaríamos hablando de una propuesta de viviendas-nicho, eso sí, dotadas de Internet y otros lujos... por supuesto, asiáticos. Puestos a buscar soluciones habitacionales innovadoras podríamos proponer líneas de ayuda para la adquisición de autocaravanas. No me digan que no sería un gran logro en un país tan encorsetado por la disciplina autonómica. Aunque no se deben desdeñar soluciones ya aportadas por especialistas del sector como Torrente Ballester que anticipándose al problema del suelo, nos describía en una de sus novela una ciudad levitada y, en esta línea, los pisitos levitados como solución habitacional tendrían la ventaja de que el suelo saldría gratis y, en la era de la cibernética, virtuales; en definitiva, un pisito tan virtual como la Agencia Pública de Alquiler. Un poquito de por favor señora ministra, detenga su torrente de soluciones habitacionales y limítese a dejar tranquilo a un sector que no se puede permitir el lujo de entrar en una dinámica de inseguridad: el empleo y el PIB de este país le estarán eternamente agradecidos.