SEMANA SANTA. Para la Iglesia católica, la Semana Mayor. Para los ciudadanos, vacaciones de primavera. Oportunidad para recorrer un país rico en patrimonio histórico, cultural, ecológico y religioso. El momento de máximo riesgo por obra y gracia del desajuste entre vehículos circulando y capacidad de la red viaria en una estación que sorprende con cambios bruscos en la climatología. La villa de Maruja Mayo se convierte en la causa de la máxima afluencia de visitantes al norte de la provincia de Lugo para admirar e impregnarse con la mixtura incomparable del casco histórico de la ciudad del Landro, y el sentimiento de unas gentes que viven con sobriedad -nada que ver con el sur- los misterios de la Pasión y Muerte del Hijo de Dios hecho hombre. Viveiro es una joya. El punto de encuentro de la cultura marinera del Cantábrico gallego. La ciudad de las galerías. Del pequeño comercio artesanal. Del Puente de la Misericordia que permite caminar desde la Puerta de Carlos V hasta la playa de Covas, atravesando una ría que se hace puerto pesquero en Celeiro, a la salida hacia el mar, donde a lo lejos espera el misterio del asentamiento templario en la isla de la Coelleira. Viveiro muestra lo que guardan celosamente sus cofrades, en Santa María Do Campo, en San Francisco, especialmente jueves y viernes. La Última Cena. El Prendimiento. El Encuentro. La Piedad. Os Caladiños. El Ecce Homo. La Virgen de los Dolores. El Santo Entierro. Hombres que llevan los pasos con inusitada habilidad para hacerlos caminar entre las viejas calles. Mujeres que se adornan con la mantilla española. Les emplazo a que se sitúen en la plaza de Pastor Díaz, para sentir la mezcla de la tradición y la devoción, mientras las gaviotas no parecen asustarse por el ruido de los timbales. A Mariña está recibiendo esos vientos de cambio que van llegando a nuestra Galicia, pero, a pesar de lo que algunos llegaron a contar, las nuevas corporaciones municipales no sólo no han cambiado lo que es del pueblo, sino que ponen todo su esfuerzo y respeto en que cada año sea mejor, para todos, sin diferencias, sin manías. Viveiro es oportunidad para visitar las más hermosas playas del norte de Galicia. Donde la gastronomía está basada en la calidad de los productos de un mar inagotable. Se puede descansar en un lugar diferente, ese Pazo da Trabe que mima el artista Otero Regal. Es uno de los últimos paraísos.