El arcón congelador

OPINIÓN

PARA ALGUIEN criado en un municipio lucense lleno de vacas rubias gallegas es difícil entender que el kilo de filetes de ternera cueste más en un hipermercado de Lugo que en Madrid. Esos precios astronómicos repercuten, sobre todo, en el bolsillo de los que no tienen derecho a una parte de lo que guarda el electrodoméstico más influyente de la economía doméstica gallega, el arcón congelador. Sólo ese aparato permanentemente conectado a la corriente puede salvar a las familias de las fuertes subidas que en los últimos meses han experimentado los precios de los alimentos. La peor parte se la llevan los urbanitas sin un cordón umbilical que los conecte a la leira. Porque ellos, además de abonar el alquiler o la hipoteca, tienen que pagar las judías a nueve euros.