XOSÉ CARLOS CANEIRO | O |
29 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.QUE OS últimos sexan, por fin, os primeiros. Que no me quiten lo bailao. Que Marta e Concha teñan piedade de min. Que su mamá, también. Que mirar atrás non nos lastime. Que mirar adiante non nos asuste. Que a miña tristeza, a túa, sexa mentira. Que Bush e Aznar formen pareja de hecho, de hechos: as armas químicas, os miles de mortos en Irak. Que alguén me recite os versos de Ángel González: Yo sé que existo porque tú me imaginas. Que non nos abrumen con El Quijote: ¡Oh, memoria, enemiga mortal de mi descanso! (también lo decía Cervantes). Que a esperanza sexa un verbo conxugado en pasado, en presente, en futuro. «Se hará», me dijo un amigo hace años. «Se hará»...No conozco un verbo más hermoso (no se hizo... ¿y qué?). Que só existan maremotos de emoción, de sentimentos, de piel de gallina. Que os quilómetros sexan centímetros (y que no digan que la distancia es el olvido). Que Julio José, al que bautizamos el domingo, salga de copas con su papá y conmigo. Que no llueva que no llueva la virgen de la cueva. Que as madrugadas deixen de ser frías. Que un bico poida máis que mil palabras. Que non falten (os bicos, as palabras). Que Cupido tire frechas, e lanzas. Que regrese a luz. En 2005... «Se hará», corazón.