Nacionalismo comercial

OPINIÓN

14 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PEQUEÑO comercio es la sonrisa de nuestras villas, de nuestros cascos históricos, de nuestros pueblos. Así rezaba un anuncio que pusimos en Llodio (Álava) quienes tratábamos de salvar a las pequeñas empresas familiares de la distribución comercial, ante la agresividad de los Eroskis. Me vine para Galicia, mi tierra, a A Mariña lucense, a reencontrarme con las raíces culturales de poblaciones como Viveiro, con uno de los más hermosos conjuntos históricos de nuestra comunidad, con calles entre los restos de la vieja muralla, de la que se conserva la puerta de Carlos V, y la tradición del comercio artesanal. Pero, al poco de estar por estos lares, volví a encontrarme con el grupo Eroski, de las cooperativas de Mondragón, controlado por el nacionalismo vasco y su modelo socioeconómico. Me acordé de cómo los tuve que emplazar en el Parlamento vasco por cuestiones como obligar a sus trabajadores a pagarse la seguridad social en el régimen de autónomos u obligar a sus proveedores a pasar por condiciones de monopolio que les impedía responder a exigencias como la de cobrar a más de 180 días. Uno se pregunta, en estas fechas de consumo, las razones para permitir y apoyar la proliferación de las grandes superficies comerciales o las cadenas Econsum que terminan por hundir al comercio tradicional. Me pregunto si los pequeños comercios que forman el paisaje de nuestras calles de siempre pueden defenderse de estas firmas, que lo mismo venden alimentos, ropa, electrodomésticos, ferretería, gasolina o viajes. Me pregunto si el modelo de la sociedad americana es mejor que el europeo de las calles comerciales. Me pregunto si los deseos de soberanía autosuficiente de la Euskadi nacionalista son coherentes con la colonización comercial de las tierras de España. Pero, ¿vamos a permitir que muera el pequeño comercio, que conocemos de siempre, entre otras razones por no poder competir con estos monstruos de la publicidad? Piénselo estas Navidades cuando compre. Si ellos son nacionalistas, nosotros debemos defender lo nuestro y a los nuestros.