Un derecho para la paz

| PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS |

OPINIÓN

16 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS AIRES de guerra han situado la construcción de la Unión Europea en un momento de incertidumbre. Ya no era fácil el proceso dadas las discrepancias acerca de la forma institucional que haya de adoptarse y el hecho de la incorporación de nuevos miembros, algunos de difícil asimilación. Pero la guerra está generando nuevos obstáculos, por el posicionamiento bélico de la Europa del sur y su fervor americanista. La Comunidad Europea nació, desde luego, sobre bases económicas, pero también para hacer imposible una nueva guerra entre los países europeos y para trasladar, con una única voz, este espíritu integrador y de diálogo al ámbito de las relaciones internacionales. El Derecho comunitario es un Derecho para la paz interior y también exterior y esa empresa compartida repugna de la vuelta al exterminio del rival como medio de solución de los conflictos. Releer al primer Robert Schuman es hoy tan ilustrativo como decepcionantes resultan las actitudes sedicentes del propósito originario.