E. GONDREDO
29 oct 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Las autovías han abierto las puertas de Europa a Galicia. El tren de alta velocidad puede acabar de derribar la frontera que marca el Miño. Una línea que permita viajar de A Coruña a Oporto en menos de hora y media consolidará el gran mercado que despunta en el eje del noroeste ibérico. Aunque despacio, parece que el tren veloz se acerca.