LAS ARCAS VACÍAS DE IU

La Voz

OPINIÓN

AL DÍA / Manuel Alcántara

03 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Todos los embargos llegan en el peor momento. Cuando se atraviesan momentos buenos lo que hacen los bancos es ofrecer dinero y regalar bolígrafos de oro. Cuestión de solvencia. La crisis económica ha venido siendo siempre una de las tradiciones de Izquierda Unida, que al quedarse sin tijeras no pudo recortar gastos. Francisco Frutos denunció el derroche de una organización obligada a la austeridad, lo que sin duda no hizo que Julio Anguita le cogiera más cariño. La deuda de IU llegó a superar los 2.500 millones de pesetas y hubo que despedir con pañuelos rojos a 200 trabajadores. Ahora, un juzgado de Madrid le ha embargado las cuentas bancarias para pagar una deuda de 135 millones de pesetas, contraída con una empresa publicitaria. Está claro que para la buena marcha de los partidos políticos los tesoreros son más importantes que los ideólogos. Cuando las arcas están vacías se transforman en ataúdes y tienen muchas posibilidades de albergar a los líderes. De ahí el mosqueo del coordinador general, Gaspar Llamazares, al que cada día se le acentúa más su aspecto de mendigo amateur.