IRSE SIN HABERSE IDO

La Voz

OPINIÓN

FEDERICO ABASCAL LÍNEA ABIERTA

22 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Arzalluz ha abierto el proceso de su retirada, largo y lento, señalando a Ibarretxe como delfín. Muy probablemente seguirá Arzalluz hasta el fin de su mandato, dos o tres años más, pero el anuncio de que va a irse ha producido el mismo efecto que el haberse ido ya, en el sentido del desbloqueo psicológico de una situación interna que parecía muy rígida. Por aplazado y gradual que resulte, este mutis se ajustaría al resultado de las elecciones del 13-M, en las que al nacionalismo le indicó la sociedad, renovándole su afecto, que debía alejarse de las malas compañías, de EH obviamente. Dicho de otra manera, el respaldo social recibido por el PNV le convierte en máximo responsable de los esfuerzos y las iniciativas de paz, pero en una dirección muy diferente a la marcada por Estella/Lizarra. En la derrota de EH podrían verse los escombros de ese pacto independentista, de proporciones desmedidas y de estrategia indefendible. En Euskadi ha llegado la hora de dialogar sin más requisitos que los obvios: marginación de EH, mientras no condene la violencia, y terrorismo como tarea esencial de todos los demócratas, sin medir el volumen de cada razón.