ADRIÁN MC LIMAN EL PERSONAJE / ARIEL SHARON
02 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.«... Es horrible, es una auténtica masacre, mi general. ¿Qué hacemos?», preguntó el oficial destacado en el campamento de Shatila. «Se le oye muy mal, capitán. Feliz año nuevo». El titular de Defensa israelí, Ariel Sharon, artífice de la ofensiva que acabó con la presencia de la OLP en Beirut, colgó el teléfono. Mientras, en los campamentos de refugiados de Sabra y Shatila, las milicias de las falanges cristianas asesinaban a más de dos mil palestinos. Sucedió hace 18 años, en septiembre de 1982, durante la guerra de Líbano. El teniente general Sharon tuvo que dimitir en febrero de 1983; una comisión de juristas independientes israelíes definió su responsabilidad moral en las matanzas. Cuenta el actual líder del Likud con un largo historial de desobediencia. En 1990, ideó un plan destinado a fortalecer la presencia de los colonos judíos en Cisjordania. Raudo y astuto, arrogante y provocador, sabe mejor que nadie poner en jaque a los laboristas. Su «visita cultural» a la explanada de las Mezquitas, detonante del estallido de violencia que ha acabado apoderándose de Cisjordania, Gaza e... ¡Israel!, pone de manifiesto sus dotes de dinamitero.