Triumph 660 Sport: divertirse el triple

Por Javier Armesto

MOTOR ON

Con 81 caballos, ligera y un diseño atractivo, la Triumph 660 Sport nos ha ganado por su versatilidad y facilidad de conducción. Su motor de tres cilindros en línea suena como nunca lo hará una moto eléctrica. Para ir a por el pan o escaparse todo el fin de semana.

19 may 2022 . Actualizado a las 22:21 h.

La media cilindrada es la navaja suiza de las motocicletas. Son perfectas para el día a día, pero también permiten esas salidas de domingo o escapadas de fin de semana, sobre todo si son modelos con un enfoque rutero como el de la nueva Triumph 660 Sport. Esta sport turismo es como una versión mini de la antigua y muy apreciada —aunque no tuviera un gran éxito de ventas— Triumph 1050 Sport. Estéticamente es muy bonita y compacta, con un frontal con dos faros led estrechos y apuntando hacia abajo, el derecho para la luz de cruce y el izquierdo para las largas, por lo que solo cuando conectamos estas los vemos encendidos al mismo tiempo.

La cúpula puede regularse mediante un asa que sobresale por encima del cuadro de instrumentos; puede que no sea lo más estético, pero poder subirla y bajarla con una sola mano e incluso en marcha es una solución muy práctica e inteligente.

El asiento, de una sola pieza, es muy ancho y describe una suave curva descendente, por lo que tendemos a ir hacia adelante, con las piernas abrazando la parte inferior del depósito. La posición es muy desahogada y en absoluto de ataque, aunque permite pilotar de forma ágil y sacando el trasero en las curvas. De todas formas, el peso contenido de esta moto —206 kilos en orden de marcha, incluyendo los 17,2 litros de combustible— hacen que moverla en carreteras sinuosas sea coser y cantar.

Un basculante atractivo, un escape bajo y que suena muy bien, áspero y contundente desde el arranque... ¿Qué falta? El motor, claro. Y tratándose de Triumph no podía ser menos que su afamado tricilíndrico, que rinde 81 CV a 10.250 rpm. La marca británica apunta directamente a una rival como la Yamaha Tracer 700, que se va a encontrar con un duro hueso. La Triumph pide subirla de revoluciones y lo hace con mucha facilidad, ayudada por un embrague antirrebote que es una delicia, no es necesario apretar la maneta hasta el final para hacer cambios ultrarrápidos y sin coces en el tren trasero.

Calza neumáticos en llanta de 17 pulgadas delante y detrás, y la frenada se confía a unas pinzas Nissin de doble pistón en la rueda delantera que muerden discos de 310 mm. Tienen potencia suficiente, aunque la horquilla Showa se hunde más de lo que nos gustaría. Más firme y con regulación es el monoamortiguador posterior, pero en general, y si sabemos dónde están los límites de cada moto, la 660 Sport se disfruta y mucho.

Dos mapas de motor (Road y Rain), que además se pueden personalizar, control de tracción desconectable y ABS completan la hoja de especificaciones de esta Triumph, que cuesta 9.195 euros en colores azul y gris, y 100 euros más en rojo, con algunos detalles gráficos adicionales. El consumo medio son 4,5 litros a los 100 y se puede limitar para conducirla con el carné A2.