Año 2017. Todo el parque motero está ocupado por modelos vintage y trail? ¿Todo? ¡No! Una serie de irreductibles fabricantes resiste todavía al invasor y sigue apostando por las naked.
08 oct 2017 . Actualizado a las 09:18 h.La Aprilia Shiver 900 tiene una imagen un poco más redondeada que antes y recuerda un poco a la Maná 800. Mantiene el generoso asiento y los dos escapes traseros, pero se han renovado profundamente las tapas laterales del depósito, el colín y el guardabarros delantero. Los acabados en rojo del chasis multitubular, el muelle del amortiguador, las tapas de los cilindros y las llantas acentúan su carácter deportivo.
La pantalla digital de 4,3 pulgadas es completamente nueva y es la misma que equipan la Aprilia RSV4 y la Tuono, los dos modelos top de la marca italiana. Es muy clara y legible, incluso aunque le de el sol, y puede adaptar automáticamente el color de fondo y de los caracteres en función de la luz ambiente, gracias a un sensor integrado. La navegación por los menús se hace desde un único botón en la piña izquierda.
La Shiver mantiene los 95 caballos de la versión anterior, pero la cilindrada ha subido de 750 a 900 centímetros cúbicos. Tiene un respetable par de 90 Newtons a 6.500 revoluciones, pero el control de tracción asegura unas arrancadas sin sobresaltos. Se puede graduar en tres posiciones en cada uno de los tres modos de conducción existentes: Touring, Rain y Sport. Al final siempre acabamos usando este último, aunque el Touring puede ser útil para circular con más comodidad por ciudad y el modo lluvia cuando caen unas gotas o la carretera está muy sucia.
En marcha se siente algo pesada, son 218 kilos en orden de marcha y se dejan notar en las tumbadas y levantadas. Pero la nobleza y firmeza de la pisada son notables, gracias a la rigidez de su chasis, la buena disposición de su motor en V inclinado a 90 grados y unos generosos neumáticos. Lo mejor es el sonido del escape, con unos contundentes petardeos en las reducciones que hacen la conducción muy divertida en todo momento.
Unos testigos luminosos, blancos, amarillos y rojos, se encienden cuando sobrepasamos un determinado rango de revoluciones; el usuario puede configurar el límite a partir del cual se activan. En cuanto a la ergonomía, las piernas abrazan suavemente el depósito y la postura es ligeramente rácing, aunque con tendencia a cargar sobre el manillar.
La frenada está garantizada porque cuenta con pinzas radiales de cuatro pistones que muerden un doble disco delantero de 320 milímetros. El de atrás es de 240 milímetros y en ambos ejes lleva latiguillos metálicos. El ABS se puede desconectar.
La Aprilia Shiver cuesta 8.599 euros y está disponible en tres colores: plata, blanco y un verde militar muy atractivo. Hay una versión con la potencia limitada para poder conducirla con el carné A2. Yo mejoraría la dureza de algunos mandos, como el embrague o la palanca de cambio, cuesta encontrar el punto muerto. Y si fuera un poco más ligera, me pondría tan contento como Obelix ante una legión de romanos.