La «spin-off», con más de 10 años, está presente en 70 países
20 nov 2025 . Actualizado a las 12:26 h.La de Situm es una historia de amor y de robots. La pareja de uno de los cofundadores de esta spin-off de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) tenía una discapacidad visual, y él soñaba con crear un robot que pudiera acompañar a personas invidentes dentro de edificios y así no perderse. Había nacido el germen de una empresa de base tecnológica con una trayectoria de más de diez años y presencia ya en los cinco continentes.
La anécdota la cuenta Gregory Botanes, vicepresidente y director de crecimiento de Situm, que se unió un año después de su fundación a un proyecto que se dedica, efectivamente, a la geolocalización y guiado en interiores. Hasta ese momento, y a la vista de que el GPS no funciona dentro de edificios, existían diferentes soluciones que se basaban en triangular diferentes señales para fijar una posición en interiores.
Los creadores de Situm, sin embargo, idearon un algoritmo, que posteriormente se patentó, y que combina dos tipos de información. Por un lado, el sistema recoge todas las señales presentes en un edificio, como pueden ser el campo magnético terrestre, señales bluetooth o wifi. Con ella se crea una primera capa de información para localizar a un usuario dentro de un edificio. A esa primera capa se le añade otra, que permite mejorar esa geolocalización y que está conformada por información que se detecta a través de los propios sensores que tienen los smartphones hoy en día: el giroscopio, la brújula, el acelerómetro... «Con toda esa información somos capaces de alimentar un algoritmo que se ha ido mejorando a lo largo de estos años y que permite saber la posición dentro de un edificio con una precisión de entre uno y cuatro metros », explica Botanes.
Presente en 70 países
Víctor Álvarez, Adrián Canedo y Cristina Gamallo, investigadores de la USC, desarrollaron la tecnología, pero no tenía una visión empresarial ni de negocio. Fue un año después cuando en la ecuación, como cuarto socio, entró Botanes, que dotó a Situm de una visión orientada completamente a la transferencia a la sociedad. Hoy, la tecnología de Situm está presente en miles de edificios de más de 70 países y de hecho, el 75 % de su negocio se ubica fuera de España.
El crecimiento de la empresa ha llevado a que hoy en Situm esté trabajando un equipo multidisciplinar, formado por diferentes actores, físicos e ingenieros informáticos y de telecomunicaciones que trabajan con empresas líderes en sus sectores para optimizar sus servicios. La tecnología de Situm mejora la experiencia dentro de edificios, facilita el tránsito y la asistencia a personas con movilidad reducida en diferentes instalaciones con alta concurrencia y también gestionan servicios de seguridad y personal de limpieza y aumentan la productividad de equipos humanos y activos móviles en las fábricas.
«Es difícil ser profeta en la propia tierra», dice Botanes sobre el hecho de tener mucho más predicamento fuera. Lo cierto es que «España es un país en el que tenemos bajos presupuestos y expectativas muy altas», explica el director de crecimiento de la spin-off de la USC
Hoy, el algoritmo que nació de aquella historia de amor y robots está presente en grandes aeropuertos, hospitales, centros comerciales y universidades. Y no solo se ciñe al interior de grandes edificios, sino que también ofrecen servicio en espacios exteriores. Están presentes en campus universitarios, en grandes resorts del Caribe e incluso en cementerios para ayudar a la gente a ubicar la tumba de sus seres queridos. La tecnología de geolocalización de Situm también está en circuitos de Fórmula 1.
Son algunos de los ejemplos concretos de negocio de Situm, pero el algoritmo es útil para cualquier evento o lugar en el que sea necesario orientarse por su tamaño, como por ejemplo estadios de fútbol (de hecho sí han trabajado con alguno). «Cualquier lugar muy grande donde te puedas perder o tengas que buscar algo es un potencial cliente », subraya Botanes.
A su capacidad de posicionamiento y de guía hay que sumar además que no es dependiente de los datos del móvil, porque el algoritmo calculará la posición dentro del mapa que ya se ha descargado en la caché.
Transferir innovación
«Nosotros hemos tenido la gran suerte de contar en la USC con esa visión de acercar la innovación y la investigación al mundo empresarial», dice Botanes. Una capacidad de trasladar el talento académico al ámbito de las soluciones reales que sin embargo «no es muy frecuente en España, donde hay una gran brecha entre el mundo académico y el mundo real».
El director de crecimiento de Situm cree que uno de los grandes problemas de España en este momento es la divergencia que existe entre el sistema académico y le mundo real. «La USC fue un ejemplo, a través del Citius y todas las iniciativas que se pusieron en marcha, de creación de una cantera de empresas que con sus tecnologías pudieran responder a las necesidades del mundo real», explica Botanes.