Datos, la materia prima con la que se construye el futuro

Bertha Guijarro Berdiñas, Amparo Alonso Betanzos MERCADOS

MERCADOS

Los ordenadores han creado su primera vacuna contra la gripe. Ocurrió hace unos días, gracias a técnicas de IA y al procesamiento masivo de información. El oro que viene está democratizado y al alcance de la mano, pero para ponerlo en valor es preciso contar con una nueva generación de profesionales altamente cualificados

21 feb 2020 . Actualizado a las 13:11 h.

Cuando hablamos de materias primas, somos conscientes de su importancia en la economía y progreso de un país, pero cuando pensamos en ellas, pensamos en los países productores de metales, combustibles, cereales… Los datos son la materia prima de la nueva era de la información. La irrupción del Internet de las cosas, la mejora y abaratamiento de la sensórica, las comunicaciones o el uso de dispositivos conectados nos permiten tener acceso a grandes cantidades de datos. En este entorno, cada vez más digitalizado, cada día se generan miles de millones de datos en forma de textos, imágenes o números. Pero esta materia prima carece de valor si no somos capaces de explotarla. Su análisis nos permite descubrir patrones ocultos en ella y así derivar información y conocimiento útiles.

La Ciencia e Ingeniería de Datos está detrás de grandes proyectos de investigación actuales. Ya existen ejemplos fascinantes de uso de estas técnicas que han producido resultados en muchos campos de conocimiento, algunos de cuyos exponentes pueden ser los Proyectos Europeos Genoma Humano y Cerebro Humano o el Proyecto Gaia de la Agencia Espacial Europea. Hace unos días nos desayunábamos con que, usando técnicas de inteligencia artificial, se había desarrollado la primera vacuna generada por computador para la gripe gracias al análisis de un volumen importante de datos que permitió entender mejor el cambio estacional de las cepas, un trabajo que, de otro modo, sería inabordable para los científicos y que ha permitido obtener una vacuna efectiva. Esta tecnología nos permitirá también en el futuro hacer frente a grandes retos de la Humanidad. La medicina personalizada, la lucha contra el cambio climático, la personalización de la educación, la mejora de la seguridad del transporte, una gestión más sostenible de nuestras ciudades y recursos o la lucha contra el crimen son solo algunos ejemplos.

Empleo potencial

No solo los grandes desafíos científicos necesitan de esta disciplina en un mundo en el que la generación de datos es cada vez mayor. Diversos informes internacionales sitúan el perfil de Científico e Ingeniero de datos como el mejor trabajo en cuanto al entorno, nivel de estrés, potencial de progresión y salario de quienes lo desarrollan. También LinkedIn lo ha situado en el 2019 como el trabajo más prometedor. La consultora Gartner realizó un estudio en el que advierte que la demanda de estos servicios se incrementa de forma tal que se prevén sean necesarios alrededor de cinco millones de puestos de trabajo en el mundo. Un resultado equiparable para España arroja el informe elaborado por la EAE Business School. Los perfiles necesarios en las pequeñas y medianas empresas, la mayoría con las que contamos en España, necesitan profesionales que puedan recoger y almacenar datos, garantizar su seguridad y tratarlos adecuadamente para inferir la información y el conocimiento necesarios que permitan a las empresas generar nuevos productos o mejores estrategias que las hagan más competitivas. Y no solo para las empresas. Las Administraciones Públicas generan también inmensas cantidades de datos, que pueden servir para agilizar los servicios públicos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Y esto es así para cualquier sector productivo o servicio social de un país en el que podamos pensar.