Myboxexperience nació hace solo dos años en Ourense, pero ya se ha hecho un hueco importante en el mercado; diseña, fabrica e instala espacios como expositores para ferias, chiringuitos de playa e incluso viviendas
24 oct 2016 . Actualizado a las 18:37 h.Los buenos proyectos surgen de buenas ideas y hace dos años el ourensano David González Rey tuvo una. Se le ocurrió comprar un contenedor marítimo, instalarlo en una finca de su propiedad y transformarlo en una vivienda. Su idea gustó mucho y pensó que aquello tal vez podría convertirse en un negocio. Así que habló con un amigo y entre ambos decidieron poner en marcha MyBoxExperience, un negocio que pretende dar una segunda vida a los contenedores de mercancías de los barcos, transformándolos en viviendas, cafeterías móviles, chiringuitos de playa, heladerías, expositores de ferias... Las posibilidades son infinitas. Y esa es la clave.
Con una inversión de tres mil euros, la mínima para crear una sociedad limitada, se puso en marcha el proyecto. No tardaron en conseguir el primer cliente, el hospital de La Paz, que alquiló dos boxes para celebrar su 50 aniversario. Después fueron llegando otros muchos y pese a que se trata de una empresa joven, ya ha trabajado para grandes marcas, como San Miguel, Kaiku o Audi. Precisamente, hace solo unos días han instalado en Ibiza los expositores, hechos con contenedores, para la próxima celebración de su congreso mundial.
Los boxes que utilizan los compran en los puertos de España, tanto nuevos como reciclados. A su llegada a Ourense comienza un período de transformación que se puede prolongar durante uno o dos meses, dependiendo del producto final. En la empresa, que tiene su nave de montaje en el polígono industrial de San Cibrao das Viñas, se encargan de todo el proceso, desde el comienzo hasta que se le entregan las llaves del módulo al comprador, o al que alquila, ya que trabajan con las dos alternativas. Diseñan el proyecto técnico, construyen, transportan el módulo y lo colocan en su lugar de destino, encargándose de todos los detalles de logística.
Y aunque en sus primeros tiempos de vida el sector de la hostelería y las marcas han sido sus principales clientes, empiezan también a notar un incremento de pedidos de viviendas modulares, para las que las posibilidades son enormes. Desde un refugio de 15 metros cuadrados hasta una vivienda de 150 formada por varios contenedores y de una dos plantas, una alternativa más barata que las construcciones tradicionales. Además, son proveedores oficiales de la ONU y tienen varios proyectos internacionales sobre la mesa.
Cada año pasan por la nave de Ourense más de una veintena de contenedores para su transformación | santi m. amil