Los nuevos métodos de pago

La Voz

MERCADOS

Para un mundo en el que el 50 % de la población no está bancarizada, el desarrollo de métodos de pago electrónicos es una epifanía. África y América Latina son mercados muy suculentos para su expansión. El uso de apps como M-Pesa se extiende en países africanos donde es más común tener un móvil que una cuenta bancaria. El pago de facturas, transferencias y las compras en tiendas, gasolineras, kioskos o restaurantes se puede efectuar a través de este servicio de banca sin sucursales que también permite cargar dinero en tarjetas prepago.

Aunque las tarjetas de crédito y débito copan más del 50 % de los pagos sin cash, las plataformas de pago virtuales ganan terreno. El gigante PayPal se ha adueñado de gran parte del pastel. Es el método preferido de pago por Internet en España y opera en 24 monedas diferentes. Otras compañías como Facebook también han desarrollado con empresas de telecomunicaciones sistemas para facilitar las transacciones entre sus usuarios y los anunciantes prescindiendo de tarjetas físicas. El pago por contacto es otra de las alternativas al efectivo. Su uso se ciñe a compras pequeñas ya que el cliente no tiene que identificarse ni introducir claves: con solo acercar la tarjeta al lector ya se carga a cuenta.

Algo parecido es lo que hacen los dispositivos con tecnología NFC. Con solo acercar el terminal móvil a un lector NFC, el pago queda registrado. Es muy similar al sistema empleado en algunos peajes y autopistas. Hay quienes prefieren tener un monedero virtual, en lugar de cuenta bancaria, e incluso quienes convierten euros o dólares en criptomonedas como las Bitcoins o el MintChip, que pueden ser consumidas desde cualquier dispositivo móvil. Su uso es residual, pero hay expertos que creen que los Gobiernos deberían regular su uso. ¿Está todo inventado? Ni mucho menos. Corporaciones como Visa están desarrollando sistemas de pago biométricos con lectores de huella dactilar.