«A Lugo non chegaron, pero agardámolos»

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

SARRIA

ALBERTO LÓPEZ

Exigen medidas contra los arrendamientos de vehículos con conductor

30 nov 2017 . Actualizado a las 09:39 h.

A Lugo no llegaron todavía de forma masiva, aunque sí en tránsito. Pero para los taxistas provinciales los vehículos que circulan bajo el amparo de la fórmula de arrendamiento con conductor, los famosos VTCs, cuyo nombre está unido a empresas como Uber o Cabify, ya representan un peligro a medio plazo. Al menos es lo que aseguran José María Díaz, presidente de la Asociación Provincial de Taxistas y Jesús Carracedo, el máximo responsable de Radiotaxi, que ayer convocaron a sus respectivos asociados a una huelga de 12 horas y a una concentración de cuatro en la capital lucense. Ambos aseguran que el seguimiento del paro fue masivo. En la provincia de Lugo están dados de alta 280 taxis, de los que 69 operan en la capital. A las protestas para exigir medidas frente a los VTCs se sumaron unos 40. Algunos de ellos llegados de Sarria y de Monforte.

«A Lugo aínda non chegaron -aseguró Díaz- pero esperámolos porque xa andan por Santiago carretando aos turistas e por A Coruña e Vigo, movendo os cruceristas, que cando chegan xa teñen esperando unha morea de coches». «Móvense onde hai moito traballo -aseguró- e non é o caso de Lugo, onde sobramos moitos dos que estamos».

Díaz coincide con Carracedo en que el Ministerio de Fomento tiene que tomar medidas frente a un tipo de licencias que representan una de cada 30 dadas a las taxis y que no están cumpliendo con los requisitos que les exigen. «Nós -señaló Díaz- imos sempre identificados, por iso queremos que se cree un rexistro público para saber realmente cantos están traballando». «Teñen que ir cunha folla de ruta -añadió- que ten que estar lista dúas horas antes do servizo e non poden recoller xente na calle e están a facelo».

Los taxistas de Lugo demandan que las empresas que operan con este tipo de licencias den de alta a sus asalariados a jornada completa.

«O problema -señalaron- é que as licencias autorízanas para traballar nunha comunidade, pero poden facturar o 20% fóra, o que non é sinxelo de controlar».

«Pedimos -apuntó Carracedo- legalidade. A normativa de estas licencias é insuficiente e están incumpríndoa: non poden parar na calle e fano. Teñen que saír dun garaxe e están na rúa para captar clientes».

En cuanto a los precios, según los responsables de las asociaciones lucense, la diferencia entre ambas opciones no es tan elevada como para inclinarse por la de los de arrendamiento sin conductor.

Según las asociaciones, el seguimiento de la huelga fue masivo en Lugo y prácticamente solo trabajaron los taxis que cubrían servicios mínimos, 15 en total. Estaban para transportar a los enfermos que acuden a diálisis, a los que no podían dejar de atender y también estuvieron operativos los cinco adaptados para transportar sillas de ruedas.