Las indemnizaciones, el otro capítulo por resolver del Garañón

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

Las indemnizaciones por el Garañón están pendientes
Las indemnizaciones por el Garañón están pendientes ALBERTO LÓPEZ

El abogado del promotor del edificio de Lugo mantiene que la compensación debería ser de 26 millones

17 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«Estamos xa tendo contacto co administrador concursal. Xa tivemos algunha reunión, pero ese sería outro proceso». Así capeaba la alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, la pregunta de cómo se compensaría al promotor de O Garañón, una vez se ha decido crear en la parcela una zona verde que no permitirá edificabilidad alguna, y tras anunciar la hoja de ruta para la demolición del edificio.

Desde que arrancó la pesadilla de las torres de las Costas do Parque, hace más de quince años, el miedo a las indemnizaciones ha sobrevolado permanentemente sobre el asunto. Y no es para menos. En el año 2011 el promotor del edificio, Ricardo Iglesias Paredes, presentó una reclamación de responsabilidad patrimonial ante el Concello en la que estimaba en 26 millones de euros la cantidad que debían compensarle. Una cifra que a día de hoy su abogado, Javier Calvo, sigue considerando justificada.

«Falta la valoración del perito, pero nuestra valoración es esa. Es decir, este hombre (el propietario), compró a varios señores el terreno por un valor determinado. A eso ha de sumarse el coste de construcción del proyecto, los impuestos, las tasas, el ICIO, el contratista… Se va a 20 millones la cuenta. Y luego estarían los otros 5 millones, que corresponden al beneficio que se preveía de la promoción», desgrana el abogado al tiempo que aclara que hoy en día la reclamación patrimonial del propietario está bajo la dirección del administrador concursal.

Las indemnizaciones por el Garañón están pendientes
Las indemnizaciones por el Garañón están pendientes ALBERTO LÓPEZ

Porque, por lo que se deduce de las palabras de Calvo, esa fue una de las consecuencias que el Garañón tuvo para Iglesias: acabó dejándolo en la quiebra, con la empresa entrando en concurso. «Por eso está en concurso de acreedores. Esta situación ha dejado colgado a un señor que invirtió mucho dinero, y es una promoción con incapacidad para generar ingresos. No son 26 millones porque sí, es que se ha pagado a la gente», abunda el abogado, que ya preveía que la parcela perdería totalmente la edificabilidad.

La reclamación del promotor se presentó en el año 2011 pero quedó en suspenso a la espera de que se resolviera el recurso que había presentado el Concello de Lugo contra el informe desfavorable de Patrimonio Cultural, con todo lo que ello conllevó más tarde. Años de burocracia y judicialización de un procedimiento que ahora, con las sentencias firmes, se ha reactivado.

El escenario es complejo. Por un lado las sentencias judiciales obligan a echar abajo un edificio que ya costó un dinero a su promotor y con el que no pudo generar negocio; y por otro todo indica que habría que compensar además el hecho de que esa parcela ya no vaya a ser urbanizable si, tal y como pretende el Concello, se declara zona verde. Depurar responsabilidades será una tarea ardua, teniendo además en cuenta que el Concello defendió en su día que, por ejemplo a nivel de PXOM, el área había sido aprobada por el pleno y luego agregado al PXOM, que sería competencia autonómica. A primera vista, todo es como un inmenso nudo gordiano.

Los concejales del PP de Lugo, delante del Garañón
Los concejales del PP de Lugo, delante del Garañón

«O millón de euros é a primeira cota dunha hipoteca millonaria do PSOE», dice el PP

El millón de euros que el gobierno consignará para ejecutar la demolición del Garañón se entiende por parte del Partido Popular de Lugo como una primera cuota «dunha hipoteca millonaria que nos deixaron Orozco e Besteiro e que agora asina Lara Méndez». El viceportavoz municipal, Antonio Ameijide, valoró el anuncio hecho por la alcaldesa alertando del capítulo de las posibles indemnizaciones.

Los populares piden conocer a cuánto ascenderá el importe final de las compensaciones«xa que haberá que indemnizar ao promotor», y lamenta Ameijide que sea «moi doado invitar co diñerio dos demais».