El pasado también marca territorio

Xosé María Palacios Muruais
xosé maría palacios VILALBA / LA VOZ

ABADÍN

Los elementos prehistóricos se encuentran protegidos por ley, aunque sometidos a daños de todo tipo

03 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Bajo el suelo puede haber un tesoro. Numerosas comarcas de Galicia, y la Terra Chá es un buen ejemplo en ese sentido, cuentan con un patrimonio arqueológico que la actividad forestal pone a veces en peligro. Daños como los desvelados anteayer por los colectivos MariñaPatrimonio y Adega, que alertaron de los destrozos en tres mámoas de Aldixe (Abadín) dentro de una lista que incluye numerosos municipios mariñanos, revelan la necesidad de un equilibrio. La situación puede deberse a numerosas causas, pero no a falta de leyes que la recojan.

 Conocimiento

Una abundancia recopilada. La presencia de elementos como las mámoas, que cumplían una función funeraria y que pueden tener una antigüedad de varios miles de años, no es una sorpresa. Un arqueólogo que ha realizado diversos trabajos en la comarca chairega y que prefirió no ser citado aseguró que los vecinos de zonas rurales suelen saber bien de la existencia de esos elementos. Manuel Miranda, portavoz de MariñaPatrimonio, comparte también esa opinión, aunque lanza un aviso a la administración sobre una conducta que considera poco vigilante: «Non fai o que tiña que facer», asegura. «O patrimonio está destruíndose, e iso non se visibiliza», agrega.

 Precedentes

Una situación con largo recorrido. Aunque la realización de plantaciones forestales intensivas -por lo general, con eucalipto- es una de las causas que MariñaPatrimonio y Adega establecen como causas directas de este deterioro, los daños ya se producían hace décadas. Por ejemplo, las obras que en los años ochenta se llevaron a cabo en la carretera Vilalba-As Pontes causaron, solo en la parroquia de Santaballa, destrozos en cuatro o cinco mámoas; y alguna de ellas acabó desapareciendo.

 Comportamiento

Deber de informar cuando hay un hallazgo. Si aparece una mámoa en una finca, el propietario debe notificar el hallazgo a la Xunta. Una vez comprobada su existencia, la Xunta, además de recoger los datos si el yacimiento no estaba inventariado, establece un perímetro de protección: fuera de ese ámbito, que puede ocupar varias decenas de metros, pueden llevarse a cabo actividades agropecuarias o forestales.

 Amparo legal

Legislación estatal y autonómica de protección. La Ley del Patrimonio Histórico Español, de 1985, establece, en su artículo 1.2, lo siguiente: «Integran el Patrimonio Histórico Español los inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También forman parte del mismo el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y zonas arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques, que tengan valor artístico, histórico o antropológico». Por su parte, la Lei do Patrimonio Histórico de Galicia, de 2011, atribuye, en el artículo 126.1, responsabilidades: «Incorrerán en infracción administrativa as persoas físicas ou xurídicas que dolosa ou neglixentemente causen danos ou prexuízos nos bens ou dereitos da Comunidade Autónoma de Galicia, os ocupen, utilicen, reteñan ou alteren indebidamente, ou incumpran os deberes aos que veñen obrigadas para con eles, de acordo co tipificado neste título». Los daños al patrimonio, como se establece en esa misma ley, pueden ser catalogados como infracciones leves, graves o muy graves, con diversas cuantías.

Tendencia

Unos trabajos cada vez más mecanizados. Más que en la actividad forestal, el problema para el patrimonio parece estar en la tendencia que se sigue de maquinaria es habitual y en los que los daños son por ello mayores sin que a cambio aumenten de modo espectacular los beneficios. Miranda considera que si se respeta una mámoa y se crea un entorno de protección, en el monte puede mantenerse la actividad forestal con beneficios casi idénticos porque la superficie afectada en realidad es reducida.

 Actividad inocua

Los cultivos agrícolas no son necesariamente dañinos. Que se cultiven, por ejemplo, cereales en un terreno que tiene mámoas en su subsuelo no es necesariamente dañino, porque la planta alcanza menos profundidad. Las plantaciones forestales entrañan más peligro, e incluso pueden destrozar la estructura.

TER