La Policía Local de Lugo asistió a cuatro personas con síntomas de embriaguez

X.M.P. LUGO / LA VOZ

LUGO

Una de las mujeres con síntomas de embriaguez fue atendida en la calle Santiago
Una de las mujeres con síntomas de embriaguez fue atendida en la calle Santiago kike

Agentes tuvieron que acudir a domicilios de doce zonas de la ciudad tras quejas por ruidos causados en fiestas

05 ene 2026 . Actualizado a las 12:33 h.

La Policía Local  de Lugo asistió en días pasados a cuatro personas que presentaban síntomas de embriaguez. La atención formó parte de los servicios realizados durante las fiestas de Navidad, y los escenarios de las cuatro intervenciones fueron otros tantos lugares de la ciudad (calle Galicia, plaza de Augas Férreas, rúa do Miño y calle Santiago):

En la calle Galicia se atendió a un hombre que estaba tendido en el suelo y que se negaba a recibir asistencia sanitaria; los agentes lo llevaron a la puerta de su casa debido a las bajas temperaturas de la noche. En Augas Férreas había también una persona tendida en el suelo, que acabó trasladada al Hospital Lucus Augusti en ambulancia. También fue trasladada a un centro sanitario una mujer joven que estaba tendida en el suelo en la rúa do Miño. Por último, en la calle Santiago se prestó socorro a una mujer que finalmente fue llevada a su casa, pues quedarse en la vía pública podría suponer un riesgo debido al frío.

Los agentes tuvieron que acudir, además, a domicilios de doce zonas de la ciudad tras quejas por ruidos. Cuando llegaron a esos lugares, comprobaron que el ruido procedía de fiestas familiares.

Un perro muerde a una mujer

Por otro lado, una mujer avisó a la Policía Local tras haber sido mordida por un perro en la calle Tui, advirtiendo además que era la segunda vez que la atacaba. Los agentes comprobaron que la documentación del animal estaba en regla y que se había encontrado con la mujer tras escaparse. El animal huyó cuando lo iban a sacar a la calle, y al dueño se le notificó que el animal debería pasar una cuarentena, incluido control veterinario. La mujer que sufrió las mordeduras fue trasladada a un centro sanitario.

Además, en la calle Milleirós, los agentes asistieron a una mujer de avanzada edad que se encontraba desorientada, aunque poco después apareció un familiar que se hizo cargo de ella. También se auxilió, en la calle San Marcos, a un niño de siete años que dijo haberse perdido. Minutos después aparecieron su hermano y una tía suya, de los que se había separado en un comercio cercano.

Hurto de una botella de vino

En la calle Quiroga Ballesteros se contactó con dos personas, una de las cuales acabó sacando de su chaqueta una botella de vino, valorada en 38,85 euros. Cuando llegaron los agentes, ese hombre discutía con otro, que era dueño de un establecimiento y que le achacaba al otro el hurto de la botella. Este negaba inicialmente haber cometido esa acción, pero confesó la autoría ante la presencia policial.

Por otro lado, la empleada de un local de hostelería sufrió lesiones debido al incendio de una freidora del establecimiento, aunque no quiso recibir atención sanitaria, y en una casa se avisó del incendio en la cocina, que produjo una abundante humareda aunque sin daños para las tres personas que estaban en la vivienda.