Vecinos

Antón Grande TRIBUNA

LUGO

01 ago 2025 . Actualizado a las 23:03 h.

Esto de las asociaciones de vecinos, la verdad, no hay dios que lo entienda. De unos años para acá han surgido como setas en octubre, con las primeras lluvias y las temperaturas aún cálidas. Es cuando empiezas a ojear las venenosas y las que no lo son, y perdón por la comparación.

Antaño había unas asociaciones de vecinos que se preocupaban por su parroquia. Y lo hacían porque no esperaban ayudas, subvenciones y demás prebendas. Hacían el trabajo por el barrio en que vivían, sin más.

Pero llegaron las subvenciones y el politiqueo y las asociaciones se convirtieron en el brazo ejecutorio de los partidos en la ciudad, abarcando posteriormente parroquias, llegando a tener contacto entre ellas en toda la provincia. Qué digo, me quedo corto, en toda Galicia.

La Federación vecinal Lucus Augusti, tan activa, tan callada y tan potenciadora hasta no hace mucho, jugando a varias bandas para conseguir ayudas oficiales y colaboraciones paras las actividades que organiza, ha denunciado recientemente que la Xunta la asfixia últimamente y no suelta un euro. Y así no se pueden hacer actos electorales disfrazados del día del padre, de la madre y de quien sea. Todo por un quítame allá un ministro sociata al que se le dio una medallita aprovechando que estaba por Lugo.

Las otra asociaciones no se quedan cortas y se traen para sus pregones festivos y publicitarios, como en A Piringalla, en donde por cierto fui pregonero hace años cuando no había este mamoneo, a los políticos del otro lado, con cargos en Santiago o con ejercicio en Lugo, jefas de la oposición municipal y gente así, esperando ser sus favoritos en un futuro.

Así está la cosa. Unos vecinos manipulados y otros, esperando a ver si les dan un cargo. Así se hace país.