En el cine, tener una buena idea y un buen reparto no siempre es sinónimo de acertar. Es bastante habitual en el cine norteamericano arrancar con propuestas brillantes para a medida que se desarrolla el metraje caer en picado por un barranco. Y un ejemplo es «El menú», una especie de comedia negra, aderezada con toques de Thriller psicológico, mucho kétchup de terror, y con el estrellato de la nueva cocina de fondo. Y además, todos estos suculentos platos acompañados de frases cada vez menos ingeniosas y con un alargamiento de la trama que provoca ardores en el espectador.
La propuesta de meter en un gran comedor a un microcosmos social, con sus miserias y vanidades, no parece muy original, pero todo depende de cómo se aliñen los condimentos. Y en el caso de esta película acaban siendo una obra repetitiva, falsa y, lo peor para su objetivo inicial, para nada sorpresiva.
Cuando uno ve «El menú» es imposible no acordarse de directores tan dispares (en la genialidad) como Hitchcock, M. Night Shyamalan o Yorgos Lanthimos. Pero donde en estos hay en sus películas tensión, preguntas sin respuestas o evolución psicológica de los personajes, en la película de Mylod solo hay obviedades y descarrilamiento de un tren en marcha y con pasajeros.
Y para culminar el sinsentido, el final (que no desvelo) es el mejor ejemplo de que lo que pretendía ser una película «de cocina de autor» acaba siendo una pieza de comida basura.
Director: Mark Mylod Reparto: Anya Taylor-Joy, Nicholas Hoult, Ralph Fiennes
Cines Yelmo y Cristal