El juzgado vuelve a negar a Erimsa el permiso para explotar minas de cuarzo en A Terra Chá

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

Una de las explotaciones mineras de Erimsa, en Begonte
Una de las explotaciones mineras de Erimsa, en Begonte ÓSCAR CELA

La jueza considera que es «entendible» que se les deniegue la obra por motivos medioambientales

22 abr 2021 . Actualizado a las 17:15 h.

La sala segunda del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Lugo desestimó el recurso presentado por la compañía minera Erimsa contra la anulación del permiso para una explotación de cuarzo en varios municipios de A Terra Chá.

El fallo del tribunal lucense, contra el que cabe recurso de anulación, desestima íntegramente el recurso de la empresa a la denegación del Ayuntamiento de A Pastoriza del permiso para explotar el proyecto «Alicia 5917», que además de en este municipio también se extendía a los vecinos de Abadín, Castro de Rei, A Pastoriza y Vilalba.

El Sindicato Labrego de A Terra Chá fue uno de los impulsores de esta batalla legal contra Erimsa, siendo promotores de diversas protestas y quejas, y rechazando activamente estas actividades desde el primer momento. 

De este modo, la magistrada recuerda en su sentencia que la Ley Reguladora de Bases de Régimen Local otorga a las administraciones municipales las competencias en materia de medio ambiente y, por lo tanto, entra dentro de los poderes de los municipios controlar la vigencia de una Declaración de Impacto Ambiental. Y es que la anulación del permiso de explotación dictada por el gobierno local de A Pastoriza se asentó en la consideración de que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto 'Alicia 5917' estaba caducada, pues el documento había sido elaborado en el año 2005.

En este sentido, la jueza falla que el ayuntamiento obró «en ejercicio de su potestad» a la hora de determinar la vigencia de la DIA y recuerda que habría sido diferente en el caso de que se encargase de otogarla, puesto que, esa sí, no es una competencia de la administración local.

Además, la magistrada señala que la jurisprudencia apunta que la prolongación sin fecha de finalización de una Declaración de Impacto Ambiental «podría perjudicar» la protección del medio ambiental, por lo que considera «fácilmente entendible» que la legislación sectorial «vaya modificándose, generalmente aumentando los estándares de protección, siendo natural que lo que vale en un momento dado no lo sea en uno posterior».

«La DIA no puede petrificar sus efectos en el tiempo ni tampoco puede tratar de aplicarse a un proyecto distinto al que está indisolublemente unida», sentencia la jueza en el fallo.

El cuarzo revoluciona la Terra Chá

X.M.Palacios

M.Cuadrado

Ciudadanos anónimos, en su mayoría ganaderos, fueron los que ayer expresaron su oposición a que la empresa Erimsa explote varias canteras de cuarzo en el corazón de la comarca de A Chaira. Con mensajes como « Nós e o noso medio tamén somos de interese público» y « Non á especulación da Terra Chá», medio millar de afectados entregaron 6.000 firmas y se concentraron en Lugo ante el edificio administrativo de la Xunta para pedir una nueva declaración de impacto ambiental del proyecto. Alcaldes y ediles de los seis concellos afectados -todos del PP- acompañaron ayer al medio millar de manifestantes, que también estuvieron arropados por diputados provinciales del PSOE y del BNG. Mientras el portavoz vecinal Mario Saavedra insistía en que la explotación minera afectará directamente a la actividad de mil explotaciones ganaderas, la presidenta de Adega, Adela Figueroa, proponía circunscribir la explotación a una hectárea. Figueroa incidió en que la concesión afecta a un espacio de la Red Natura y que, a pesar de ser interior, mantiene población. Durante la concentración, el alcalde de Vilalba, Gerardo Criado, pidió que la Xunta enviase técnicos a la comarca para atender las consultas de los vecinos. Las zonas incluidas en la concesión son los yacimientos denominados Alicia 5917, Karles 5919 y Pastoriza 5562. El primero ocupa 93 cuadrículas en una superficie de 2.790 hectáreas, repartidas por Abadín, Castro de Rei, Cospeito, A Pastoriza y Vilalba; el segundo, 70 cuadrículas de 2.100 hectáreas de Castro de Rei y Cospeito, y el tercero, 29 cuadrículas de un espacio de 870 hectáreas en los municipios de A Pastoriza y Riotorto. El cuarzo se emplea, según el grado de pureza, en la fabricación de placas solares, microchips o en siderurgia. Su extracción, a unos dos metros de profundidad, suele realizarse en los meses más secos para que la lluvia no afecte a las tareas. La actividad minera en la comarca -que concentra el 14,7% de la producción láctea gallega- puede estar reñida con la explotación agraria, ya que los ganaderos que solicitan las ayudas de la PAC tendrían que restar el área afectada por la mina de la superficie agraria útil que declaran. Adega y varias asociaciones de la comarca presentaron un recurso de alzada contra la resolución por la que la Consellería de Innovación otorgaba esas concesiones. La resolución puede implicar la aceptación de la declaración de impacto ambiental -emitida por Medio Ambiente-, su aceptación o la obligación de elaborar otra. Contra esa resolución podría presentar un contencioso cualquiera de las partes -las asociaciones o la empresa concesionaria-. Además, la extracción de los yacimientos, avalada por una declaración de utilidad pública, podría chocar con concentraciones parcelarias o montes en mano común de la zona que tienen esa misma declaración, lo que supondría un conflicto entre consellerías -Innovación y Medio Rural- que debería resolver el Consello de la Xunta. En última instancia, será necesario presentar un plan anual de labores a la Xunta y una petición de movimiento de tierras a los concellos antes de iniciar la actividad.

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