Un museo de 100 kilómetros en la N-VI

La puesta en valor y promoción del patrimonio de la histórica N-VI, una gran asignatura pendiente


lugo / la voz

Poner en valor y promocionar el patrimonio que presenta la legendaria N-VI en sus más de cien kilómetros por la provincia de Lugo, es una asignatura pendiente en la que deberían trabajar algunas instituciones. El recorrido es un museo gratuito que expone bienes de todo tipo que deberían formar parte de una ruta turística para hacer en un día, con paisajes naturales incluidos, y también parada gastronómica porque la carretera aún sigue conservando restaurantes históricos en algunos municipios.

El itinerario podría comenzar en Pedrafita en la moderna construcción que Fomento habilitó sobre la A-6 para centro de control. Quizás este inmueble podría servir de escaparate de promoción de la provincia o Galicia para quienes entren en la parte norte de la comunidad.

Descendiendo hacia Becerreá, en Noceda, se conserva una vieja máquina apisonadora. Es digna de estar en un museo de las obras públicas. Casi enfrente sobrevive, restaurada, una máquina de «mallar» de la marca Campeva de Campolongo (Pontedeume). El «artefacto» sigue haciendo su trabajo en algunas celebraciones especiales en la montaña.

Continuando itinerario hay que elegir el primitivo trazado de la N-VI para pasar por Agüeira (Becerreá). Allí, el Ayuntamiento puso en valor el único poste mirámetrico que se conserva en Galicia. Xosé Luis Martínez Acevedo, que se ocupó de incluirlo en Patrimonio Galego, destaca que se trata de un mojón de los que en el siglo XIX se colocaban cada diez kilómetros. A pesar de ser una pieza de valor parece que no figura oficialmente inventariado. Más adelante, sobreviven marcadores de piedra de granito en Laxosa y delante del viejo cuartel de Garabolos.

En el siguiente tramo hay que detenerse en el palomar de piedra de A Pontenova (Outeiro de Rei), que fue propiedad de una familia de la zona. A unos veinte kilómetros, en San Alberte, pasado Baamonde, está el monumento a las aguadoras del escultor Víctor Corral, que data de los años setenta del pasado siglo.

La N-VI, la carretera de las nostalgias

XOSÉ CARREIRA

La principal vía de comunicación que tuvo la provincia conserva a duras penas patrimonio que ya es historia

La N-VI, la principal vía de comunicación que tuvo la provincia de Lugo durante muchos años, es carretera para nostálgicos. El tramo Pedrafita-Lugo, al igual que el de Lugo-Guitiriz, conserva a duras penas imágenes que deberían figurar en un álbum, como si se tratara de una colección de la legendaria Ruta 66 americana.

Hay que ir con calma, amodiño, para descubrir y disfrutar de muchos secretos que sobreviven y también para comprender la decadencia de tramos que llegaron a tener gran vida; ahora apenas se conservan algunos locales que echaron el cierre hace ya varios años.

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