Cuando Telefónica repartió TPS por todas las aldeas

La Voz

LUGO

TINO VIZ

Ocurrió en 1988 cuando había graves dificultades para llamar por teléfono

15 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace solo treinta años llamar por teléfono desde las aldeas de la provincia de Lugo era bastante complicado. Ahora que hay móviles que permiten videoconferencias, parece imposible que eso ocurrir; pero fue así. En el otoño de 1988, Telefónica comenzó a repartir por algunas casas unos teléfonos llamados TPS (Teléfonos Públicos de Servicio) que permitían al vecindario la comunicación telefónica a todas horas. El dueño de la vivienda que recibía el servicio tenía que estar dispuesto a abrir las puertas a cualquier hora porque se entendía que prestaba un servicio público.

Los teléfonos iban acoplados a una cabina acristalada solo en su parte superior. El sistema no garantizaba el secreto de la comunicación, ni mucho menos, aunque lo normal era que el dueño, o la dueña de la casa, se metieran en la cocina cuando alguien usaba el teléfono.

La «lluvia» de estos aparatos fue utilizada por los políticos de entonces para lucirse. En definitiva, para salir en las fotos. En más de una ocasión se encontraron con que los receptores de esos teléfonos no tenían ni idea de cómo manejarlos, especialmente porque ya se trataba de aparatos que presentaban los números en teclas, en vez de la clásica rueda en la que había que meter el dedo para marcar los números y llamar.

Con el paso del tiempo, esos teléfonos comenzaron a desaparecer, entre otras razones porque fueron llegado los aparatos individuales a casi todas las casas. Hoy en día estos ya fueron devorados por los móviles.