El tren siempre olvidado en Lugo

La lucense es una de las tres capitales de provincia del norte sin línea directa con la autonómica, que apenas se reclama


LUGO / LA VOZ

Van un lucense, un bilbaíno y un soriano... No es un chiste sino una situación que podemos imaginar, poniendo a cada uno en la estación de tren de su ciudad para tomar un tren que los lleve a la respectiva capital autonómica. El resultado es el mismo: para ir de Lugo a Santiago, de Bilbao a Vitoria y de Soria a Valladolid no hay línea directa y solo el transbordo permite el desplazamiento.

En el caso de Lugo las opciones son dos, por A Coruña o por Ourense, aprovechando la mejora de las comunicaciones de la ciudad de As Burgas con la capital gallega. Una tercera opción sería la de pensar en la necesidad de contar con un mejor servicio, teniendo en cuenta, por ejemplo, que el aeropuerto de Lavacolla está a poco más de 90 kilómetros de Lugo o que ambas ciudades comparten campus de la misma universidad; sería, sin embargo, una reflexión más personal que colectiva, dado que la demanda de un tren directo entre ambas ciudades no figura en las primeras páginas de la agenda de demandas de la sociedad lucense. La opción que sugiere la página web de Renfe es la de realizar el trayecto por Ourense, saliendo de Lugo a las cuatro de la tarde y llegando tras dos horas y 38 minutos de viaje, incluidos 25 minutos de espera antes de tomar el tren en la ciudad de As Burgas.

 CASTILLA Y LEÓN

Solo Soria necesita transbordo. Si se quiere viajar en tren de Soria a Madrid, la opción consiste en viajar a Madrid y luego tomar un tren a Valladolid. El resto de capitales de provincia tienen a lo largo del día servicios directos con la estación vallisoletana que suponen una parte o la totalidad de los desplazamientos. Burgos tiene 13 trenes, todos directos; Ávila, 10, también directos. También son directos los 27 que se pueden tomar en Palencia y los 20 a los que se puede subir un viajero en Segovia. De León a Valladolid hay 21 trenes diarios, de los que 18 son directos y tres exigen transbordo. Zamora está unida con Valladolid por tres trenes diarios: uno es directo y dos necesitan transbordo. Salamanca tiene ocho trenes al día, seis directos y dos con transbordo.

  

PAÍS VASCO

Viaje de Bilbao a Miranda de Ebro para cambiar de convoy. Para ir en tren de Bilbao a Vitoria hay que entrar en Castilla y León y luego volver al País Vasco. El desplazamiento sugerido por Renfe implica un transbordo en Miranda de Ebro, por donde pasan los trenes que van de Bilbao a Madrid. La otra capital de provincia del País Vasco, San Sebastián, dispone de ocho trenes diarios con destino Vitoria.

  CANTABRIA Y ASTURIAS

Cobertura variada. Tanto en Cantabria como en Asturias, las ciudades más pobladas tienen trenes directos con la respestiva capital autonómica. En Cantabria, Torrelavega dispone de 45 trenes diarios con Santander: 29 pertenecen a las líneas de FEVE, y 16 a las de cercanías de Renfe. En Asturias, de Gijón a Oviedo circulan 10 trenes de FEVE -ocho directos y dos con transbordo-, seis de Renfe y 41 de cercanías; de Avilés a Oviedo se puede viajar en 29 trenes de cercanías y en 23 de FEVE, aunque estos suponen para el viajero la necesidad de transbordar en Pravia o en Gijón.

 Planes en el País Vasco, ausencia de proyectos en Galicia

Viajar en tren de Bilbao a Vitoria será posible, aunque no de manera inmediata. Hay un proyecto, la denominada Y vasca, que supone conectar Bilbao, San Sebastián y Vitoria y estas tres ciudades con Madrid con una línea de alta velocidad. En el caso de la línea Bilbao-Vitoria, se recoge un trazado de 94 kilómetros y un tiempo de viaje de 28 minutos. La conexión entre esas dos ciudades está prevista para el 2023, si bien se admite la posibilidad de retrasos en las obras. El ramal a San Sebastián entrará en funcionamiento más tarde.

Pero si en el País Vasco hay planes que podrían retrasarse y un horizonte de nuevos servicios ferroviarios, en Galicia no hay proyectos que impliquen la posibilidad de enlazar Lugo y Santiago por vía férrea, como tampoco se registran grandes movimientos sociales que demanden la obra.

En noviembre de 1996 el Concello de Santiago expuso la necesidad de un tren con Lugo. Los respectivos portavoces municipales -la popular María Jesús Sainz, el socialista Xosé Sánchez Bugallo y la nacionalista Encarna Otero- consideraban interesante esa obra, pero también advertían de que era más necesaria la construcción de una autovía. 21 años después, no se puede circular entre ambas ciudades solo por autovía, ya que a la A-54 aún le faltan algunos tramos.

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