El HULA implantó prótesis personalizadas de aorta a dos pacientes en esta semana

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

LUGO

Los enfermos, con una media de 70 años, reciben el alta 48 horas después de pasar por el quirófano

31 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El HULA implantó en esta última semana dos endoprótesis vasculares a pacientes con aneurisma de aorta abdominal. El vaso sanguíneo dañado lo repararon con una prótesis diseñada a medida de la persona a la que se la colocaron y que se fabrica en Alemania. Por sus características especiales no serviría para otra. No es una operación frecuente ni está indicada para todos los casos. De hecho, en lo que va de año la unidad de cirugía intervencionista solamente ha realizado cuatro operaciones con esta técnica, que pusieron en marcha en el viejo Xeral en el año 1997. Desde entonces han tratado unos 500 casos.

Desde el 2004 las prótesis las encargan a medida para aquellos aneurismas que, por sus características especiales, no es posible abordar con una prótesis convencional. Este tipo de intervenciones las realiza radiología intervencionistas y en ellas participa un equipo formado por especialistas en anestesiología, cirugía vascular y radiología, que coordina José Ramón Pulpeiro Ríos.

Pulpeiro explicó que hasta el año 1991 la única alternativa para el aneurisma de aorta abdominal (dilatación en uno de los segmentos) era la cirugía abierta, que conllevaba la apertura de la cavidad abdominal. Suponía entre tres y cuatro días en la UCI, otros ocho o días de ingreso hospitalario y transfusiones de sangre.

En las dos intervenciones practicadas en esta semana, una de ellas a un varón de 57 años -la edad media suelen ser 70 años, que es el momento en el que aparece la patología degenerativa- estaba previsto que los pacientes recibieran el alta a las 48 horas, después de pasar varias horas en reanimación.

Las endoprótesis vasculares practicadas esta semana en el HULA duraron aproximadamente unas tres horas cada una. Esta técnica consiste en la introducción de la prótesis, diseñada a medida a través de un angiotac, (un estudio de los vasos sanguíneos mediante contraste), que permite un prediseño de la tela y de la malla, recubiertas con metal, que solucionará el problema del vaso sanguíneo con precisión absoluta.

La prótesis la fabrican en Alemania y cuesta unos 20.000 euros. Son caras, según admite Pulpeiro, pero suponen importantes ventajas para el paciente y también para el sistema sanitario, dado que evita los gastos que podría generar la estancia en la UCI, el ingreso y demás costes asociados a la cirugía convencional, que además aporta una tasa más elevada de complicaciones.

Autorización específica

El equipo necesita una autorización específica de la EOXI para poder implantar la prótesis al paciente. Entre los criterios para concederla figura si reúne los requisitos relativos al tamaño del aneurisma (entre 5 y 5,5 centímetros) y si las expectativas de vida del paciente son razonables. Cada vez habrá más candidatos a este tipo de cirugía, según Pulpeiro, por el incremento de la esperanza de vida de la población.

La intervención, según explicó el radiólogo, es mínimamente invasiva. La practican a través de una incisiones pequeñas e incluso sin ellas. En las dos últimas ocasiones en las que pusieron en práctica la técnica esta semana tenían previsto tratar de llegar al punto de implantación de la endoprótesis a través de accesos por las inglés por punción, que suponen una apertura de apenas un centímetro.

La prótesis la introducen a través de las incisiones, mediante una guía radioscópica que indica el lugar exacto en el que la anclan.

Al ser una intervención con radiología incorporada, tanto los cirujanos como el personal de enfermería que entran en la sala están obligados a llevar protecciones especiales.