El peligro vive en O Garañón

xosé Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

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La vista es espectacular, pero el peligro también. BALCONES PELIGROSOS.< / span> < / span>

Exigen medidas de seguridad para evitar posibles accidentes de quienes acceden a las torres

12 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado domingo por la tarde residentes en la zona de la calle Santiago vieron como una muchacha adolescente estaba asomada a una de las ventanas de uno de los pisos de las torres de O Garañón. En la mayoría apenas hay protección o la que fue colocada en su día por el promotor está destrozada. El riesgo de que en algún momento pueda producirse un accidente es evidente. El peligro vive en O Garañón. Quizá sus «habitantes» son ajenos al riesgo que corren, especialmente los que decidieron «residir» en los pisos más altos.

Carlos Portomeñe, concejal y portavoz de la Alternativa Cidadá de Esquerdas, está alarmado por la situación. Tanto que anunció que presentará una pregunta en la denominada Comisión de Desnvolvemento Sostitble e Persoal de la próxima semana para reclamar medidas de seguridad, «antes de ter que lamentar algún accidente grave». Considera que quien se tiene que ocupar de ello es el Concello y, además, de manera urgente a la vista de que las torres tienen mucha vida interna. Recuerda este edil que el juzgado precintó en su día el edificio, sin embargo ya no quedan restos y en la puerta de acceso hay un cartel con las normas que se exigen para entrar (casco, por ejemplo), pero no hay una prohibición clara de entrada. Quedan restos de pegatinas que anuncian que hay control por cámaras, sin embargo no existe vigilancia de ningún tipo.

Quienes entran en las torres de O Garañón lo hacen a través de un hueco abierto en la valla metálica en la calle Xacobe III, justamente detrás del viejo Sanatorio Portela. Los encuentros de jóvenes y otras personas en el edificio son frecuentes. Vecinos de la citada rúa dijeron que veían con cierta frecuencia como llegaban grupos de adolescentes a cualquier hora del día. Parece que los viernes y los fines de semana se organizan botellones o fiestas etílicas. De hecho, en los pisos hay restos de botellas de cerveza.

El peligro es más que evidente por muchas razones. En las fotografías puede apreciarse como las medidas de protección, consistentes en barandillas para evitar caídas, son inexistentes. Hay huecos en diversos pisos y en alguna pared fueron practicados butrones; lo que serían balcones con vistas solo están protegidos en el menor de los casos con algunas tablas que no garantizan seguridad alguna. Además, en algunas de las ventanas lo único que hay son alturas de nada más dos ladrillos. Es fácil que alguien pueda precipitarse al vacío. También lo es que se caiga por alguno de los huecos o por las escaleras de hormigón.

No se sabe si fue la empresa constructora o si fueron los «habitantes» del edificio los que se ocuparon de marcar con número cada uno de los pisos para saber la posición exacta en todo momento. En definitiva, los inquilinos corren riesgos serios, especialmente aquellos que celebren fiestas con consumos diversos.

«Obxectivo de lucro»

El edil de ACE, Carlos Portomeñe, considera que la polémica construcción de O Garañón, ahora investigada por la justicia, no fue planificada pensando en el aprovechamiento del suelo en una zona en la que jamás debió concederse ninguna licencia urbanística. «Foi programado única e exclusivamente para o aproveitamento das vistas cun claro obxectivo de lucro no mercado da vivenda de luxo», dijo Portomeñe.

No se equivoca el edil porque las torres tienen vistas por todas sus caras. Incluso quienes tuvieran piso con ventanas hacia el Portela podrían ver una parte del centro de la ciudad y todo el parque Rosalía, así como las pistas de atletismo y la avenida de Ramón Ferreiro y aledaños.

Crónica el estado del edificio más polémico de la ciudad