Lo recaudado en el concurso de Nupel no llega para una mínima parte de la deuda

Cobrarán los trabajadores, el Fogasa recuperará el dinero adelantado, y los profesionales


lugo / la voz

El concurso de acreedores de Nupel, presentado el 7 de junio del año 2011, con un pasivo de 59,2 millones de euros y con una relación que ronda los 250 acreedores, todavía no pudo cerrarse. El motivo: las discrepancias entre los administradores concursales y la titular del Juzgado de Instrucción número 3, Estela San José, instructora del caso Campeón, sobre a qué se destinan los 868.000 euros devueltos por Bankia de una subvención europea que cobró la empresa, y que se encuadra en los dos años previos a la presentación del concurso.

casi nada pagado

A la espera de que la jueza diga si incorpora los 868.000 euros. Los administradores tampoco pudieron pagar casi nada a los acreedores porque están pendientes de la decisión de la sucesora de San José. En caso de que falle a su favor, podrán incorporar este dinero junto con el recaudado en las subastas y adjudicaciones directas y proceder al reparto para poder darle carpetazo a este concurso, que ya lleva cuatro años en activo. La totalidad de los bienes: patentes, registros sanitarios, cinco naves, 22 coches, la mayoría de ellos de alta gama y un yate, que navega ahora por aguas de Marbella, están ya vendidos y el dinero a la espera de reparto. Sin embargo, las cantidades obtenidas no se aproximan, ni con mucho, a la deuda que dejó Dorribo en Nupel. Innova y Tramipharma forman parte de otros concursos, que siguieron vías diferentes.

las 29 patentes

No llegaron ni al 4% de los dos millones en que las había valorado Dorribo. Las 29 patentes y registros de medicamentos y productos de higiene estaban valorados en 2 millones de euros. Las liquidaron por el sistema de adjudicación directa. Fuentes consultadas señalaron que lo recaudado no fue ni el 4% del valor que el empresario les había adjudicado en el plan de viabilidad que presentó en su día en el concurso y que no fue adelante.

coches de lujo

Tasados en 959.000 euros y se adjudicaron en 106.100. El lote que llamó más la atención en su día fueron los 22 coches, la mayoría de ellos de alta gama, que congregaron en el Juzgado Mercantil a un número poco habitual de posibles compradores. Los vehículos, valorados en 959.000 euros, fueron adjudicados en 106.100 euros, pero la recaudación final no llegó a esa cantidad. Una parte estaban depositados en Andorra, país al que tenía previsto trasladarse Dorribo, antes de su detención. Los juzgados andorranos, con causas pendientes, no permitieron que los vehículos salieran de las fronteras del Principado. Un Maserati, lo adjudicaron pero sabiendo que se desconocía su paradero y que iba a ser difícil localizarlo. Uno más estaba en Camerún y su recuperación también se presentaba difícil para el comprador, por lo que quedó desierta la puja. La mayoría de los vehículos, que tenían contratos de leasing, aunque fueron adjudicados en aquella subasta, finalmente no fueron a parar a manos de los postores porque las financieras hicieron uso de sus derechos. Otros sí que consiguieron coches de lujo, a precios de auténtica ganga, en los que se pasean.

la recaudación

No cubre las deudas. Ni aun incorporando los 868.000 euros que devolvió Bankia será posible pagar todos los créditos contra la masa. Por ello, los administradores se verán obligados a recurrir a lo que establece la Ley Concursal en este caso, que supone un cambio en el orden de prevalencia, para dar lugar a una nueva relación de créditos imprescindibles. No lo tienen difícil porque la normativa especifica claramente quien tiene que cobrar antes: trabajadores, gastos del concurso y profesionales.

Los primeros

El personal, en línea preferente. Los trabajadores, a los que pagó el Fogasa, están en el primer puesto de la lista. Parte de lo que les corresponde se lo abonó el Fogasa en su día y ahora la administración concursal tendrá que arreglar cuentas con el Fondo de Garantía Salarial. De momento tampoco cobraron los administradores concursales, un total de tres por el volumen del concurso, el porcentaje que les corresponde según la ley.

responsabilidades

Los socios tendrán que pagar lo que no sufraguen las ventas. Lo que no consigan pagar los administradores concursales con el dinero recaudado en las subastas, adjudicaciones directas y demás, tendrán que cubrirlo entre Jorge Dorribo y su socio Arsenio Méndez porque el concurso de Nupel fue declarado culpable. La sentencia declara responsables de la insolvencia a ambos, de ahí el interés de Méndez en que los 868.000 euros recuperados de Bankia y que procedían de una subvención europea, se incorporen al concurso, porque esto supondría beneficios a su favor a la hora de hacer las cuentas. Jorge Dorribo, según fuentes consultadas no tiene ningún bien a su nombre del que echar mano, por lo que las dos condenas de concurso culpable, Nupel e Innova, poco le importan y además, podrá recuperar el yate a nombre de su esposa. A su socio, sin embargo, le embargaron.

análisis las consecuencias económicas del caso campeón

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