Banesto admite «irregularidades» en Castro

x.m.p. vilalba / la voz

LUGO

Dos empleados de la sucursal presentaron la renuncia tras una inspección interna que detectó fallos

07 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos empleados de la sucursal que Banesto tiene en Castro de Ribeiras de Lea presentaron la renuncia a sus cargos en días pasados como consecuencia de una situación en la que se llegaron a producir, tal como manifestaron ayer fuentes de dicha empresa, «unas irregularidades».

La situación afecta a los dos empleados, el director y el otro empleado de la entidad, y se descubrió, de acuerdo con lo expresado por las mencionadas fuentes, por una auditoría interna. Su marcha de la empresa es la consecuencia de una indagación cuyo origen se sitúa aproximadamente en las primeras semanas de este año, si bien las consecuencias no se hicieron evidentes hasta la semana pasada.

Aunque las fuentes consultadas no concretaron el carácter exacto de la conducta ni el número de clientes que podrían haberse visto perjudicados por esa actuación ni la cantidad económica que podría estar relacionada con la operación, parece haber solo un «número reducido» de personas afectadas. Además, en estos momentos se está ya «en vías de solución» para superar lo ocurrido.

Atención mantenida

Aunque la situación llegó a comentarse ya el pasado fin de semana, en la oficina de la localidad, situada en la céntrica Avenida da Terra Chá, el funcionamiento de atención a los clientes no se ha visto interrumpido en ningún momento y se ha mantenido.

Una vez averiguado lo ocurrido, la decisión tomada por el banco consistió en el envío de más personal para el trabajo de la sucursal de esta población chairega. En estos momentos hay cuatro personas desarrollando en la sucursal, mientras que antes solo había dos.

La oficina lleva abierta bastantes años en la localidad, y la situación planteada generó sorpresa e inquietud en días pasados, al conocerse que había llegado personal de fuera para asumir las tareas de la entidad.

Por su parte, fuentes del banco recalcaron que el propósito era mantener el trabajo para que todos los clientes se sintiesen satisfechos.