Baja la lista de espera en la residencia vilalbesa de mayores
11 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La crisis parece notarse hasta en las personas mayores y en sus circunstancias. Las condiciones económicas que tanto afectan a muchas situaciones personales y colectivas en los últimos tiempos no resultan ajenas a la toma de decisiones que tienen repercusión en una persona de edad avanzada y en su familia.
Si la pregunta se refiere al lugar y a las condiciones en las que una persona mayor puede y debe vivir, sobre todo cuando sus facultades físicas van disminuyendo, las opciones pueden ser dos, cuidarla en casa o decidir su traslado a una residencia geriátrica.
La tendencia para haber cambiado en los últimos meses si tomamos como referencia un centro como la Residencia de Persoas Maiores de Vilalba. La lista de espera que en algún momento podía acercarse tranquilamente a las 20 personas apenas cuenta ahora con tres o cuatro interesados en ingresar en el centro.
De acuerdo con informaciones facilitadas por responsables del centro, la crisis ha influido en esa disminución de la lista de espera y animado a bastantes familias a cuidar a sus mayores en casa. También parece haber otra causa, que aunque se cite de modo separado no queda muy alejada de la primera y que consiste en la posibilidad de cuidar a una persona mayor en situación de dependencia.
Para acceder a esa situación, la persona mayor debe contar con una condición de dependiente reconocida oficialmente por la Xunta. La persona que la va a cuidar debe darse de alta como autónoma en la Seguridad Social, y puede también administrar la cantidad que la persona cuidada percibe por su situación -a mayor grado de dependencia, mayor cantidad, según fuentes consultadas-.
Paradoja
La situación actual no deja de ofrecer una cierta paradoja, tal como admiten responsables de la institución. El edificio ha ido incorporando en los últimos tiempos sucesivas mejoras entre las que figuran el acondicionamiento de la zona de enfermería y una distribución del espacio que ha supuesto la creación de 16 nuevas habitaciones, dotadas de camas dobles.
Lo que no ha cambiado ni tiene visos de cambiar es que entre los residentes válidos sean mayoría los procedentes de Vilalba y de la comarca. La atención preferente a esas personas figura en los estatutos de la Fundación Hospital Asilo, que parecen resistentes a las crisis.