El descenso en las ventas de carne de ternera mantiene llenos los establos

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

LUGO

La bajada en las ventas de la carne de ternera no solo preocupa a los productores, que ven cómo el precio de los animales que envían al matadero se mantiene en los mismos niveles que hace más de una década, sino también a los tratantes, a los mataderos y a los carniceros, que han visto reducir sus márgenes. El presidente de la Asociación Galega de Operadores de Ganado, que aglutina a todos estos colectivos, Enrique Otero, reconoce que la oferta en estos momentos es muy superior a la demanda y que las cuadras están a rebosar de animales para los que no encuentran una salida en el mercado.

La crisis económica ha obligado a los consumidores a variar sus hábitos y la carne de ternera, presente en todas las mesas varios días a la semana, ha sido sustituida en buena parte de ellas por productos más baratos, como el cerdo o el pollo.

El problema, según Otero, se agrava en el caso de aquellas explotaciones de carne que marcan sus animales para Ternera Gallega y que no pueden sobrepasar los diez meses de vida porque de lo contrario su venta es más difícil.

«Febreiro -aseguró Otero- sempre foi un mal mes, pero o pasado peor que os anteriores». Según el presidente de los tratantes, los ganaderos se quejan de que los piensos experimentaron una subida espectacular, al igual que los combustibles, con lo que les resulta más costoso sacar un ternero adelante. Los ganaderos no tienen cómo repercutir estos incrementos porque el consumo de carne ha descendido y sobran animales en el mercado.

Mismos gastos

«Hai meses -señaló Otero- cargábamos un camión con 14 ou 15 bichos, e agora levamos sete ou oito, porque non vendemos máis e os gastos son os mesmos levando uns ou outros». Según Enrique Otero, algunos terneros bajaron entre 30 y 40 céntimos el kilo, respecto de hace un año, lo que supone que un en ejemplar represente entre 70 y 80 euros, dependiendo del peso del ejemplar. «A nos estánsenos reducindo os marxes pola situación na que nos atopamos e a que non vemos unha salida».

«Levamos tempo -dijo- agardando a que mellore a situación do mercado, pero o certo é que as cousas non están cambiando para ben».

Otros afectados

El presidente de los operadores de ganado se refirió también a los compañeros de sector que se dedican a la compra de reses para vida. En su caso, según dijo, el principal problema es la morosidad en el pago. «A xente quere comprar, pero despois pagar é outro conto, porque os bancos afloxan pouco».

Enrique Otero reconoce que si la situación para productores y tratantes no es buena en estos momentos, los otros componentes de la cadena, como son los mataderos, las salas de despiece y los transportistas tampoco gozan de una situación muy boyante.