Asegura que creció la oferta de las grandes superficies pero la población no aumentó proporcionalmente
16 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El presidente de la Federación Gallega de Comercio, José María Seijas, mostró su preocupación por los efectos que tendrá en los establecimientos tradicionales la convivencia de dos centros comerciales en Lugo, el de As Termas y el futuro de Abella. «Creció la oferta en los últimos años -dijo- pero no aumentó en la misma medida la población». «Con Abella en funcionamiento -añadió-será ya la saturación total e incluso entre ellos tendrán problemas para cumplir objetivos porque Lugo no da para más».
Para José María Seijas López, Lugo no tiene capacidad para dos grandes superficies comerciales. «Hay una sola funcionando y solamente hay que darse una vuelta para comprobar los locales que tiene vacíos y cerrados. Algunas firmas ya cerraron y se marcharon. Las perspectivas no son halagüeñas y vamos a resultar todos perjudicados y lo más afectado va a ser el empleo». El presidente de los comerciantes puso en duda que el centro comercial de Abella se pusiera en marcha en la fecha anunciada. «No creo -dijo- que abra tan pronto porque incluso las grandes firmas están teniendo problemas para vender».
Seijas López señaló que tal como está la situación del comercio en estos momentos, a las grandes superficies no les está quedando más remedio que negociar los contratos a la baja, como está ocurriendo con As Termas. La mayor parte de los contratos suscritos hace cinco años tienen que se renovados ahora y la sociedad propietaria del recinto, de capital árabe, está negociando a la baja y tratando de contentar a los titulares de los establecimientos para que continúen en Duquesa de Lugo.
«Cuando se pusieron en marcha -recordó - era una situación diferente a la de ahora y se sabe que los contratos suscritos eran a muy largo plazo y los gastos generales de mantenimiento se disparaban porque quienes los pagaban eran los pequeños, las grandes firmas tenían otras prebendas». «Los mejores sitios y ofertas en los centros comerciales -añadió- eran para las multinacionales y la tendencia fue siempre rellenar con el pequeño comercio».