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«Hoxe loce o sol no Courel»

Francisco Albo
Francisco Albo QUIROGA/LA VOZ.

LUGO

Las posibilidades de desarrollo socioeconómico que ofrece la estación científica de la USC fueron resaltadas en el acto de apertura del centro de investigación

12 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Hoxe loce o sol no Courel», afirmó el rector en funciones de la Universidade de Santiago, Senén Barro, al abrir ayer los actos de inauguración de la estación científica de Seoane, a pesar de que en esos momentos -como sucedió durante toda la mañana- caía sobre la zona un fuerte chaparrón. Se refería Barro a las nuevas posibilidades que abre la creación de este centro universitario no solo para impulsar la investigación científica en la montaña lucense, sino también para fomentar el desarrollo socioeconómico de un territorio rural aislado y deprimido, que sigue sufriendo numerosas carencias y un acelerado declive demográfico. Algunas de estas posibilidades fueron apuntadas más en detalle durante la inauguración.

Tras la presentación efectuada por Senén Barro pronunció una breve conferencia el escritor, periodista y naturalista Benigno Varillas, quien apuntó que, una vez inagurada la estación científica, la sierra ofrece un particular interés para emprender alguna iniciativa relacionada con el programa de desarrollo rural Runa, impulsado por la Fundación Rodríguez de la Fuente. Este programa -coordinado por el propio Varillas- tiene el objetivo de fomentar actividades económicas sostenibles en áreas de especial valor natural y ambiental, recurriendo a las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Dentro de este programa se llevan a cabo diversas iniciativas en varias comunidades españolas -Castilla-León, Andalucía, Extremadura-, así como en Tanzania.

Varillas precisó que este proyecto tendría como finalidad asegurar la conservación de los valores naturales de la montaña lucense y al mismo tiempo impulsar actividades no agresivas para el medio ambiente -en terrenos como la agroganadería, el turismo o las distintas modalidades del teletrabajo- y capaces de atraer a gente joven y de ayudar a frenar la despoblación de la zona.

El naturalista dijo también que estos y otros proyectos de desarrollo sostenible basados en la «alianza entre el mundo rural tradicional y la alta tecnología» ofrecen «nuevas posibilidades de sobrevivir en tiempos de crisis y de caos» y que «a lo mejor pueden llegar a ser una tabla de salvación».