«En algunos partidos el equipo ha dado su máximo nivel atrás»

LUGO

El técnico del Breogán, que se muestra satisfecho con el rendimiento del conjunto celeste hasta la fecha, prefiere no poner límites a la temporada

26 ene 2010 . Actualizado a las 11:59 h.

La LEB Oro ha consumido sus veinte primeras jornadas y el Breogán, con doce triunfos, alcanza el parón por la Copa Príncipe en la quinta posición. Rubén Domínguez, preparador del Leche Río, está satisfecho con la dinámica del equipo y no renuncia a nada de cara al desenlace de la competición.

-¿Qué balance hace de la actuación del Breogán hasta la fecha?

-Hicimos la mejor plantilla posible en la situación económica que teníamos. En la primera vuelta, rendimos a buen nivel y, en algunos partidos, el equipo ha dado su máximo nivel atrás. El análisis es positivo.

-¿Y en cada jornada?

-Las lesiones de Nacho y Corbacho no nos limitaron para competir. Pero sí hubo momentos en los que llegamos al final de los partidos justitos físicamente; no por estar mal, sino por el desgaste. Por ejemplo, contra Ourense, a los que prácticamente habíamos sacado de la pista, nos sobró un minuto. Muchas veces, las malas decisiones nacen del cansancio. Salvo contra Cáceres, en el resto de encuentros hicimos un buen trabajo con lo que tenemos. Hubo momentos en los que Xavier y Jordi estuvieron agotados y ahora, tal vez, les está tocando un poco a los interiores. Pero es normal a lo largo de la temporada. Podemos ganar a cualquiera, pero la Liga ha demostrado que cualquier rival te puede vencer.

-¿El momento más complicado para usted llegó después de perder los dos derbis?

-En el partido de Vigo, noté que acabábamos demasiado cansados. No fuimos agresivos al principio para afrontar el final en muchas mejores condiciones, lo que, tal vez, fue un error. Contra Ourense, llegamos bien, pero perdimos por el acierto de ellos. No es muy normal que te metan siete triples en el último cuarto. También David Mesa, contra el Tarragona, tiraba desde cualquier sitio y metía. Son cosas que no te esperas y que condicionan.

-Lo de Vigo fue una gran sorpresa...

-El partido de Vigo no me gustó, porque no fuimos fieles a nuestra manera de ser. No estuvimos a nuestro nivel defensivo y ellos se mostraron excelentes en ataque.

-¿Será más difícil la segunda vuelta que la primera?

-Ahora, el orden de los factores no altera demasiado el resultado final. Todos los equipos se juegan muchísimo. Este fin de semana, conjuntos que deberían haber ganado con facilidad no lo hicieron. Creo que, hasta dentro de cinco o seis jornadas, ningún rival se quedará en tierra de nadie. Por ejemplo, en nuestra próxima salida, creo tan difícil será para el Melilla ganarnos a nosotros, como para el Breogán vencerlos a ellos.

-¿Firmaría acabar la liga regular con veinte victorias?

-No firmaría nada. Prefiero no hablar de conformarme con ganar veinte encuentros, ni de quedar primeros y ascender directamente; estamos a tres victorias del líder, no sería una quimera. La forma que hemos tenido de rendir es a través de dar la importancia que se merece a cada partido, incluso después de ganarlo o perderlo. Nunca jugamos pensando que el rival no es de nuestra Liga. Nos obligamos a competir en cada ocasión.

-¿Llega el parón en un buen momento para el Breogán?

-Por cómo hemos trabajado hasta ahora, sí. Sobre todo, de cara a lo que queda, porque no estamos cansados. Un respiro permitirá afrontar con más energía física y mental el resto de la temporada.

-¿A qué achaca el bajón que vivieron durante algunos minutos contra el Tarragona?

-La juventud nos da muchas cosas, pero también hay momentos en los que, no por una cuestión de egoísmo, se puede ver todo demasiado sencillo. Por ejemplo, tirarse un tiro o jugarse un uno para uno porque se está muy bien de sensaciones, y no conseguir el objetivo. En el último partido, empezamos moviendo el balón muy rápido y, al final, acabamos circulando con fluidez. Pero el rival también hizo cosas bien, como subir mucho el nivel defensivo en el tercer cuarto. Lo importante es que fuimos capaces de no irnos del partido a pesar de llegar a vernos por debajo en el marcador.