Incluso en plena crisis económica, Navidad continúa siendo una de las épocas consumistas por excelencia. Pese a que implique gastar un poco más de lo que se puede, la mayoría procura no renunciar a comprar regalos a los suyos ni a preparar menús especiales en unas fechas donde imperan las comidas familiares. Aunque los clientes llevan meses apretándose el cinturón, el comercio de A Mariña vuelve a invertir en reforzar su atractivo en estas fiestas. No solo para intentar atraer nuevos clientes, sino también para recompensar la fidelidad de los habituales. Comprar estos días en diferentes localidades mariñanas da opción a premios que, en conjunto, suman más de 40.000 euros.
Además de ese dinero, las diferentes patronales del norte de la provincia también dedican parte de sus fondos a campañas publicitarias. Hacerse ver es especialmente importante en estas fechas, cuando el gasto suele aumentar de modo considerable respecto a otros períodos del año. Aunque admiten que atrás quedan los tiempos de «euforia», los comerciantes mariñanos tienen puestas importantes esperanzas en una campaña que está en pleno ecuador.
Frente a otras alternativas, las organizaciones empresariales de A Mariña reivindican las ventajas de optar por el comercio más cercano para las compras navideñas. No solo porque la proximidad permite agilizar cambios o devoluciones, sino por la confianza que representa para el consumidor tratar con quien conoce y le ofrece un trato los más personalizado posible.