El responsable de la federación de construcción de UGT, Carlos García, declaró ayer que los únicos legitimados para aprobar el expediente de regulación de empleo en Fibranor son UGT y la CIG, porque ningún otro sindicato tiene representación en la planta. En las negociaciones en Santiago de representantes de todas las fábricas gallegas sí que hubo delegados de Comisiones Obreras. García criticó que la actual normativa de ERE exija a las empresas que el 25 de cada mes comunique los trabajadores afectados por la regulación y no tengan que hacerlo con antelación. Actitud vigilante El responsable sectorial de UGT insistió en que esta norma puede abrir una vía para el fraude. En parecidos términos se pronunció el responsable de construcción de la CIG, Antonio Núñez, quien insistió días pasados que era necesario controlar que Fibranor no hiciera un uso fraudulento de la medida y que la usara para ajustar la producción. La empresa maderera, ubicada en Rábade y Begonte. no es la única de la provincia que se ha visto obligada a tomar medidas para tratar de solucionar problemas derivados de la crisis generalizada de los mercados y de la construcción.