El Concello pretende derogar la Ordenanza Reguladora del Rastrillo de la Zona Monumental en el próximo pleno municipal, lo cual conllevará la supresión del mercadillo dominical en la plaza de A Soidade tal y como se hace ahora. Es decir, con la supresión de esta normativa (aprobada en 1993) se pretende poner punto y final a las deficiencias de funcionamiento de los últimos años, que se subsanarán en la nueva ordenanza en la que ya se está trabajando.
La responsable del área de Servizos Xerais, Luisa Zarzuela, se reunió ayer con concejales de la oposición, para ver si están de acuerdo con la decisión de suprimir el actual rastrillo dominical para poder convertirlo en un mercado con una periodicidad aún por decidir pero, sobre todo, con un control estricto de los vendedores y de la mercancía. De esta manera se pretende evitar que se oferten productos robados, como ha ocurrido con frecuencia en los últimos años.
En este punto, tanto PP como BNG están de acuerdo, aunque ambos insistieron en que la supresión debe hacerse con el objetivo de poner en marcha un mercadillo de calidad, semejante a los que se celebran en Ourense o Santiago con normalidad.
Acuerdo de los anticuarios
Los anticuarios de la capital están de acuerdo en que es imprescindible introducir unas mínimas normas de funcionamiento, como las que se aplicaban a mediados de los años noventa.
La ordenanza que se aprobó en otoño de 1993 se completó un año después con un convenio que firmaron el entonces alcalde, Tomás Notario, y el presidente de la asociación de comerciantes del entorno de A Soidade, César Navia.
En el primero de los documentos se establecían los criterios básicos para conceder permisos de venta y sanciones de entre 5.000 y 25.000 pesetas en caso de incumplimiento. También se dejaba en manos del Concello la posibilidad de revocar la licencia de forma definitiva, algo que si la ordenanza se hubiera aplicado con rigor en los últimos años, hubiera impedido la celebración del mercado. En el convenio posterior, se regulaban otras cuestiones más prácticas, como la ubicación de los puestos o los precios.