Cuando los celos causan estragos y hacen que salten chispas en las casas del farolillo rojo

La Voz

LUGO

Las casas del farolillo rojo suelen ser noticia por la situación a la que algunos patrones someten a sus empleadas, la mayoría provenientes de diversos países, especialmente del otro lado del Atlántico. «No es habitual que haya altercados entre las mujeres por cuestiones de celos, pero cuando se producen suelen ser muy violentos. Tanto es así que suelen saltar chispas», dijo ayer un especialista en cuestiones relativas a este tipo de establecimientos.

De acuerdo con los datos que aportó esta misma persona, en los últimos años únicamente hay constancia de dos altercados similares al ocurrido en El Castillo, en establecimientos de Guntín y de A Mariña.

En el primero de ellos, una mujer le clavó a otra una navaja en un altercado en el que se vieron involucrados algunos varones, alguno de los cuales estaba relacionado sentimentalmente con las protagonistas del incidente.

Algo muy parecido sucedió en un club de A Mariña. «Algunas mujeres, especialmente las latinoamericanas, no suelen llevar muy bien que les quiten clientes fijos. Eso es lo que suele desatar en muchos casos iras incontroladas», apuntó el experto.

Actualmente funcionan en la provincia cerca de una treintena de establecimientos de alterne, la mayoría de ellos ubicados en el área metropolitana de Lugo y también en A Mariña.