Una reclamación de los independientes de Posada anuló las elecciones del 3 de abril de 1979 y obligó a repetirlas. La nueva cita con las urnas fue en octubre
05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.España en 1979 sólo acababa de empezar a caminar con ilusión y sorteando sobresaltos por la senda de la democracia. En abril, tocó abrir las ventanas de los ayuntamientos al viento de la libertad. En Lugo el martes 3 amaneció desapacible y así siguió a lo largo de toda la jornada, con granizada incluida a media tarde. Los lucenses, al igual que el resto de los españoles, eligieron ese día a la primera corporación democrática después de cuarenta años de franquismo. En la capital UCD consiguió 8 concejales; Coalición Democrática (después sería AP y, andando los años, PP), 4; los independientes de Ramón González, 4; PSOE, 4; independientes de Mauricio Posada, 3 y Bloque Nacional Popular Galego (después BNG), 2. La alcaldía fue para el centrista José Novo Freire, que poco tiempo después se enteraría, durante un viaje, de que la corporación había sido disuelta en resolución de la reclamación presentada por el grupo de Mauricio Posada. En la capital, las elecciones se repitieron el 2 de octubre y Novo regresó a la alcaldía. Los partidos políticos se emplearon a fondo en la campaña. A diferencia de lo que ocurre en la actualidad, entonces sí los carteles electorales fueron muy abundantes. Cuando el 3 de abril se cerraron las urnas no había constancia de mayores incidencias. Los lucenses habían esperado en gran número hasta la tarde para acudir a los colegios electorales. Sobre las seis, el gobernador civil, Eduardo Fernández Combarro, confirmó que las votaciones se desarrollaron con normalidad. La Voz dio cuenta de que en Bagueixos se acabaron las papeletas del PCG y fue preciso parar durante algún tiempo las votaciones. En la mesa de A Palloza hubo un alto porcentaje de abstención, que algunos atribuyeron a la tremenda presión ejercida sobre los vecinos. Eran aquellos años de finales de los 70 tiempos de ilusión y de inquietud. La situación económica era mala y contra la naciente democracia española jugaban fuerzas poderosas. En la izquierda lucense había la sensación de que por fin había llegado el momento de dejar atrás el tiempo oscuro de la dictadura. La corporación municipal salida de las elecciones del 3 de abril se constituyó el 20 del mismo mes. La integraban: José Novo Freire, Aniceto Codesal Lozano, Jesús Vázquez Gallego, Francisco Cacharro Pardo, José Pena Souto, Ramón González Rodríguez, José Iglesias González, Manuel Rodríguez Trabada, Mariano Martín González, Manuel Castiñeira Castiñeira, Francisco Arrizado Yáñez, José Mauricio Posada Veiga, Eduardo Núñez-Torrón Freijo, José A. Sánchez del Valle Fraga, Adolfo Ulises Romero García, Benito Rego Cobo, Luciano Asorey Fernández, Manuel González Rodríguez, Vicente Quintas González, Antonia Calvo Blanco, Ramón Ferreirós Serantes, Mariano Sanz Pech, Juan C. Alonso Gianonatti, Sonsoles Izquierdo-Álvarez Buylla, Cirilo Martínez. El 4 de junio está corporación, disuelta al hilo del recurso del grupo de Posada, fue sustituida por una gestora presidida por Jesús Ibáñez Méndez.