«Posiblemente non exista en todo o occidente unha concentración tan importante de cenobios nunha área xeográfica relativamente reducida como a Ribeira Sacra». Esta es una de las conclusiones a las que llegó el estudio interdisciplinar que encargó en la década de los ochenta la Consellería de Cultura para valorar la viabilidad de la candidatura de este territorio a Patrimonio de la Humanidad. Entre los autores del trabajo, coordinado por el arquitecto César Portela, figuraban expertos de la talla de Anxo Sicart, que a la postre sería designado director xeral de Patrimonio de la Xunta. Pese a la evidencia que puso de manifiesto aquella investigación, la Ribeira Sacra permanece por ahora al margen del proyecto Transrománica, una ambiciosa iniciativa de desarrollo sostenible promovida en Europa por diferentes zonas que tienen el denominador común de la fuerte huella del románico. Transrománica cuenta con la participación del programa Europa Románica que asesora la fundación palentina Santa María la Real, responsable en la Ribeira Sacra por encargo de la Consellería de Traballo de una de las unidades de promoción y desarrollo acogidas al proyecto Terras de Galicia -la otra se lleva a cabo en A Costa da Morte-, cuyo objetivo es aprovechar nuevos sectores de actividad relacionados con los recursos propios de cada comarca. El pasado mes de septiembre, el proyecto Transrománica, dedicado a preservar y rentabilizar la herencia común europea del arte románico, celebró su asamblea anual en el monasterio de Santa María la Real, en el municipio palentino de Aguilar de Campoo, donde tiene su domicilio la fundación del mismo nombre. Durante la reunión se formalizó, por mediación del programa Europa Románica, la admisión de dos nuevos miembros: el observatorio del paisaje para el Monferrato y los Astigiano, de la región italiana del Piamonte, y la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León. La idea de poner en marcha el proyecto Transrománica surgió de instituciones de diversos puntos de Europa y grupos de acción local gestores de programas Leader, con el fin último de «reforzar el desarrollo sostenible regional y promover la cohesión territorial por el turismo cultural a partir de la herencia común del arte románico». Turoperadores Para ello, se planteó la divulgación del proyecto a través de una web que funciona como «portal de referencia de este período artístico en Europa, incluyendo todo tipo de información sobre las regiones integrantes». A medio plazo, se baraja la colaboración con turoperadores para que divulguen los principales monumentos que configuran las rutas románicas de los países implicados. En la última asamblea se sentaron además las bases para constituir formalmente Transrománica como asociación, con el propósito de «aumentar las posibilidades de participación de nuevos colaboradores y la extensión del proyecto».