Los clientes se quejan de que las eléctricas no tienen reparos en cobrar por un servicio deficiente
LUGO
Las quejas que están llegando a Begasa no son exclusivas de esta compañía, sino que afectan también a Fenosa. La eléctrica que opera en el sur de la provincia también efectuó lectura estimada a sus clientes y les pasó recibos con esa valoración. Con este sistema muchos de los abonados a este servicio se vieron sorprendidos con un recibo correspondiente a un mes que era del mismo importe que antes pagaban por dos.
Fenosa, al igual que Begasa, cargó a sus clientes cantidades superiores a las que acostumbraba, sin avisar. En algunos casos supuso incluso desfases en las cuentas bancarias de los propios abonados, que no contaban con un desembolso de ese importe.
La compañía eléctrica pasa los cargos cuando no respondió a aún a las reclamaciones efectuadas en el mes de diciembre por los cortes de luz de tres días en algunos núcleos de A Montaña y cuando aún está recibiendo protestas por falta de suministro en determinados núcleos por el Klaus.
Algunos ganaderos a los que pasó los últimos recibos no se olvidan de que hace dos meses tuvieron que tirar la leche ordeñada durante esos días, que es su fuente de ingresos, porque se estropeó como consecuencia de la falta de refrigeración y las industrias no la admitían. Desde el servicio de atención al cliente de la compañía se comprometieron a cursar una nueva llamada para responder a las reclamaciones efectuadas, comunicación que en muchos casos no se ha producido. Sin embargo, las compañías no tuvieron reparos a la hora de pasar en un mismo mes el importe que antes efectuaban en dos meses.
También están recientes las críticas por el trato recibido al llamar al teléfono de atención al cliente de la compañía y que en algunos casos, según los propios afectados, suponían trato poco adecuado. Esta situación la reconoció el propio conselleiro de Industria en una comparecencia efectuada en A Mariña días después del temporal. En ese contexto también anunció la apertura de una investigación para constatar que las compañías suministradoras obraron correctamente a raíz de los daños ocasionados por el ciclón Klaus.
Algunos clientes de ambas compañías constataron dificultades para interpretar los recibos eléctricos que llegan a sus domicilios, especialmente los últimos. Muchos de ellos no están en disposición de poder acercarse hasta las oficinas de la compañía para pedir explicaciones.