En el centro de dos campos

LUGO

Gerardo Criado cursó la carrera en León y compaginó los estudios y el trabajo con el fútbol en el Rácing Vilalbés, y su hijo Hugo, que estudió en Lugo, sigue esa senda

01 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Gerardo Criado fue pensando en estudiar Veterinaria en sexto de Bachillerato y en COU. Considera una «presuntuosidade» entender esa actitud como una vocación irresistible, y explica que si realmente tuviese una, sería la de futbolista.

Sin embargo, se marchó a León a principios de los setenta para cursar esa carrera. Esa ciudad, dice, era entonces la «saída natural» de los gallegos que hacían esos estudios: a la facultad de Lugo aún le faltaban unos 10 años para hacerse real.

Hoy la de Veterinaria es una facultad clásica en Lugo, y entre los alumnos que ha albergado está Hugo Criado Otero, cuya orientación hacia la carrera se fraguó en visitas a explotaciones con su padre siendo un niño y se preparó en asignaturas elegidas en la etapa del instituto: no en el Masculino de Lugo, en el que estudió su padre, sino en el IES Basanta Silva de la capital chairega; y no en sexto y en COU sino en los dos años del Bachillerato que hoy sucede a la ESO.

El campo fue el ámbito de trabajo de Gerardo Criado, que eligió la especialidad orientada al trabajo clínico. En las aulas se encontró con docentes como el profesor Cordero del Campillo, al que considera más bien un maestro: un ejemplo por su capacidad didáctica y por su dedicación y alguien que «marcou a vida de moitos».

Otro campo de trabajo, no en parroquias de Terra Chá sino en organismos oficiales, fue el de las instituciones, ya que estuvo en Vilalba, en Meira y en Vilalba tras ingresar en la administración autonómica. Su hijo también cita a un profesor como «eminencia»: en este caso, Germán Santamarina, que explica Patología Médica. No desdeña la faceta clínica, como su padre, aunque admite que «el trabajo no es como antes».

Defensa y centrocampista

Hay además una dedicación común fuera de los estudios. El padre compaginó la carrera e incluso, algunos años, el trabajo con un puesto en la defensa del Rácing Vilalbés, con el que fue campeón gallego juvenil. El hijo, centrocampista, integra una plantilla que este año parece firmemente encaminada al ascenso a Tercera División. El palo considera que la astilla, aunque en otro puesto del equipo, ha salido «moito mellor» en el dominio del balón.