En los orígenes de A Fonsagrada

B. Lázare

LUGO

La Casa de Pasarín, que va a ser rehabilitada por el Xacobeo, guarda los secretos de una de las familias instigadoras del cambio de ubicación de la capital del municipio

18 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Recientemente la Sociedade de Xestión do Plan Xacobeo confirmó la compra de la conocida como Casa Pasarín de A Fonsagrada. También anunció una fuerte inversión para rehabilitarla y dedicarla a albergue e instalaciones de este organismo de la Xunta.

El proyecto devolverá a este edificio ubicado en la calle San Roque, el esplendor que tuvo durante parte de los siglos XIX y XX, sin embargo, no recuperará el poder y la influencia que alcanzó la familia propietaria en el municipio, cuando la comarca era una de las más pobladas de la provincia y se aproximaba en población a la de capital.

La casa aunó, mediante matrimonio, a dos de las familias más destacadas. Fue construida por los Pasarín probablemente en el siglo XIX, pero la única hija del propietario, Jesusa Pasarín, se casó con Armando Peñamaría, un médico republicano que se acabó convirtiendo en todo un personaje popular y muy respetado. Incluso actualmente hay gente que identifica la casa como de Peñamaría.

En el caserón de la calle San Roque tuvo desde que se casó la consulta médica Armando Peñamaría. Como el matrimonio no tuvo hijos, cuando fallecieron ambos siguió ocupada por unas hermanas del médico, pero desde hace unos 30 años ya no sirve como vivienda. Un sobrino de Armando, Ovidio Peñamaría de Llano, tuvo largos años su despacho de abogado en una parte del inmueble, sin embargo desde hacía 15 estaba totalmente desocupada, si bien la S.A. de Xestión do Xacobeo tuvo que alcanzar un acuerdo para disponer de la totalidad del edificio.

Pero el propietario de la casa era un sobrino de Armando de otra rama distinta, Celedonio Peñamaría, que heredó una parte y adquirió la de los primos, consiguiendo mantenerla vinculada a la familia. Como su tío, fue médico y ejerció la profesión en Guntín durante muchos años, localidad en la que falleció. Su familia fue la que llegó al acuerdo con el Xacobeo para la venta.

En la misma calle San Roque, a muy pocos metros, se encuentra otra casa también considerada solariega. Se trata de la de Tibidabo, que le gana en antigüedad a la de Pasarín, pero no en dimensiones ni en factura constructiva.