O Pozo da Onza quedó sin acceso

I. E.

LUGO

El desprendimiento de la ladera izquierda de la montaña cortó el paso e impide visitar la cascada situada en O Valadouro

30 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La cascada de O Pozo da Onza, situada en la cabecera del barrio de San Cristovo, en la parroquia de Budián (O Valadouro), es, o mejor dicho, era, uno de los enclaves paisajísticos del municipio de obligada visita y que figura en los folletos turísticos como uno de los lugares de obligada visita.

Ahí, una catarata se precipita por la ladera de la montaña desde una altura de unos veinticinco o treinta metros, cayendo en un pozo que forma un pequeño lago.

Las copiosas lluvias de este otoño han reblandecido unos metros más abajo de la fervenza la ladera izquierda de la montaña, provocando un desprendimiento que arrastró toneladas de tierra, árboles, piedras y vegetación hasta el lecho del río por donde desagua el pozo, cerrando también la zona que servía de acceso a la fervenza y llevándose de paso un puente de madera que había en el lugar. La concejal de Turismo de O Valadouro, María José Fernández, explicó que han solicitado permiso a La Consellería de Medio Rural para retirar todo el material y acondicionar la zona, a fin de que los numerosos visitantes que acuden a disfrutar de ese paraje natural, pueden llegar hasta la fervenza.

Sin embargo, señaló, no pueden intervenir porque es tan alto el nivel de humedad en la zona que impide trabajar en el lugar, ya que se hunde el suelo. Un cartel colocado en la zona situada más abajo advierte a la gente que se acerca al lugar con intención de visitar la cascada de que no intenten acercarse.

Los turistas y asiduos visitantes tendrán pues que esperar un tiempo para poder llegar a esta cascada que, aparte de conformar un paisaje natural de singular belleza, está relacionada con leyendas y ha sido incluso elegida para grabar escenas de la última película que han realizado alumnos y profesores del IES Alfoz-Valadouro: Lume na alma . En esta ocasión el desprendimiento no les afectó directamente, ni al salto ni al pozo.

Talas

Sin embargo, las talas realizadas en los últimos tiempos en las laderas que rodean la fervenza ya degradaron en cierta manera al entorno, que perdió algo de su carácter agreste, ya que los árboles y vegetación que nacían en la ladera empinada formaban un verdadero techo vegetal sobre el pozo, que ahora no se mantiene igual.

Río abajo, el agua corre entre las piedras, formando pequeñas cascadas y remansos durante su recorrido hacia la parte baja del valle.