Cultivos tradicionales y rentables

B. Lázare

LUGO

Tres jóvenes del municipio de Pedrafita tienen en marcha una experiencia de siembra de patatas y cereales a gran escala, pero siguiendo los sistemas de siempre

25 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Durante varias décadas las explotaciones lucenses consiguieron ponerse al nivel de las de países más avanzados de la Unión Europea aplicando una política de fuerte expansión que les permitió lograr en apenas dos décadas duplicar, triplicar e incluso multiplicar por una cifra más alta el número de reses. Ese crecimiento fue a costa de ampliar las parcelas pero también de prescindir de determinados cultivos tradicionales y de sumarse al sistema de cultivo intensivo, rotando incluso el cereal forrajero con las praderas.

Cuando ese sistema ya casi está aprovechado al máximo surgen experiencias de recuperación de lo tradicional, pero con los cambios imprescindibles para que económicamente resulten viables. Una de estas se está desarrollando en el municipio de Pedrafita y afecta a un monte de O Cebreiro.

Tres jóvenes de la zona arrendaron el monte comunal de O Acibo y le están sembrando cultivos tan tradicionales en la provincia, y en esa parte de la montaña, concretamente, como trigo, patatas y nabos. El proyecto consiste en rotarlos siguiendo el sistema de siempre para facilitar la regeneración del terreno, recuperando también los períodos de barbecho o «folgada».

Una de las innovaciones consiste en el abandono del minifundio, ya que el monte tiene una superficie de 40 hectáreas y será distribuido en parcelas grandes en las que irán rotando los cultivos y el tiempo de descanso. Otra radica en la comercialización directa que pretenden hacer de las cosechas, incluso alguna podría ser vendida con un mayor grado de elaboración, como el trigo, que los promotores de la iniciativa no descartan comercializarlo ya convertido en harina.

La rotación y el barbecho no serán los únicos aspectos que mantengan del cultivo tradicional. Según lo explicado ayer durante una visita efectuada al monte por el delegado de Medio Rural, Emilio López Pérez, en la siembra de las patatas emplearán abono orgánico, con lo que la producción tendrá unas características iguales a las de los cultivos ecológicos, si bien no tienen previsto tramitar ese reconocimiento, por el momento.

Además del delegado y de los tres jóvenes que lo trabajan, en el monte también se dieron cita un representante de la comunidad propietaria y el jefe del servicio de Infraestruturas e Estruturas Agrarias de la Delegación. Los promotores de la iniciativa cuentan con el asesoramiento y colaboración de este departamento de la Xunta.