La actividad comercial de esta familia se concentra en ropa y todo tipo de material deportivo, que venden con conocimiento de causa
01 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Miguel Moure Bourio fue uno de los fundadores del Breogán, en el año 1968, cuando la especialización en este deporte permitían aun jugar en todos o casi todos los puestos. Él estaba en activo cuando el equipo, en sólo tres años, consiguió ascender a la primera división nacional. Cambió las canchas por el trabajo en la tienda familiar cuando se casó. Después empezaron a nacer los hijos, hasta cuatro. Uno de ellos, Miguel, le permite que sea uno de los pocos empresarios lucenses que puede presumir de que tiene quien asuma el testigo del relevo generacional.
Los actuales responsables del grupo de tiendas tiene tras de sí una tradición familiar que se remonta a dos generaciones anteriores, lo que hacen de este negocio uno de los pocos centenarios que quedan en Lugo. La actividad empezó en el año 1898, con los abuelos maternos de Moure Bourio. En el año 1945 se incorporó su padre y añadió armería y pesca. Cuando él empezó a trabajar en 1965 añadió todo aquello necesario para la práctica del baloncestos y del fútbol, entre otros deportes.
El empresario y su hijo, además de trabajo, comparten su afición por los deportes, junto con otro Miguel, Moscoso, el yerno y cuñado de ambos, que también se incorporó al negocio y cuya pasión es el atletismo. Entre los tres controlan las diferentes modalidades de deporte en la que se especializaron. Los deportes de aventura: montaña, esquí, snow o surf son los que llevan directamente los más jóvenes.
El negocio familiar abarca la tienda de la calle San Marcos, Deportes Bourio; el actual buque insignia, donde concentraron la mayor parte del negocio, en la calle Bispo Aguirre, Miguel Sport y el establecimiento del mismo nombre de Monforte, que según el empresario funciona muy bien.
Miguel Sport pertenece desde el año 1982 al grupo de compra internacional Intersport, que es el más grande de Europa y cuenta con una red de más de cinco mil tiendas. Según el empresario la decisión de sumarse a este grupo la tomó «con miras a ir delante de todo el mundo y a no perder el tren». Bourio asegura que en estos momentos están al mismo nivel para competir con distribuidoras como El Corte Inglés o Decatlón, que son, según el empresario, los que están marcando la pauta en estos momentos.
Los dos migueles más jóvenes son los que aportan las ideas nuevas al negocio familiar. «Hay que dejarles rienda para que aporten sus ideas», asegura. El padre lo tiene claro, no es momento para abrir nuevas tiendas. «Los tiempos -dice- no están para tirar bombas, pero aguantaremos todo lo que podamos». «Los que vengan detrás -insiste en relación a su hijo y a su yerno- que hagan lo que quieran».
Para resistir y hacer frente a la competencia de las grandes superficies comerciales, que están tratando de copar el mercado, tomaron la decisión de concentrar la mayor parte de la actividad en un local grande, el que tienen en la calle Aguirre.