Este es un fin de semana, sin duda de ningún tipo de tradiciones. Ahí está el carnaval, la fiesta de San Blas que celebran en diversas localidades y también la de la Candelaria que tuvo lugar ayer en Meira. Actos religiosos y profanos se sucedieron al mediodía en una jornada en la que se puede y casi se debe emplear un tópico: el tiempo acompañó. Por cierto, cando a Candelaria chora, metade do inverno vai fora. Eso dice el refrán, pero quizás ahora con lo del cambio climático habría que modificarlo. Misa y procesión. En el oficio religioso celebrado en esa joya románica que es la iglesia de Meira, participaron el anterior párroco, José Sanfiz , y el actual, Miguel Asorey , acompañados de otro sacerdote natural del municipio, José Benito Novo . La procesión tuvo lugar a continuación.
Como en otras tantas celebraciones, lo religioso y lo profano comparten protagonismo. Así, después de la misa se efectuó el tradicional sorteo de la rosca, cuyo ganador fue un concejal de la corporación local, Marcelino Salgado . Otro tópico que no queda mal: a nadie le amarga un dulce, y cabe suponer que incluso menos en un día de fiesta.
La organización de la fiesta recae habitualmente en la comisión que asume la preparación de los afamados festejos de verano, cuya fecha central es el 15 de agosto. Este año la preside por otro concejal, Gonzalo Rego .
Muy animada y concurrida estuvo la gala anual de tiro olímpico de Lugo, que se celebró el vierne. El lugar elegido para el encuentro fue el restaurante del hotel Jorge I, en donde se dieron cita alrededor de doscientos aficionados a este deporte de distintas agrupaciones. Tampoco quisieron faltar a la cita el alcalde de Lugo, José López Orozco , y el subdelegado del Gobierno en Lugo, Jesús Otero , y el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo, José Herrera García-Lora.