Su historia, su origen romano, confiere a Lugo un lugar en el mundo que no siempre supieron aprovechar quienes tuvieron el poder de dirigir sus destinos. El ministro italiano de Transportes, Alessandro Bianchi , y el consejero de la casa real marroquí André Azoulay estuvieron ayer en la capital lucense, acompañados por el presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de España, Jaime Gil Aluja . Fueron recibidos por el alcalde, José López Orozco , en la casa consistorial y visitaron después un tramo de la Muralla y la Casa dos Mosaicos. Ya sin la compañía de Orozco, comieron el pulpo en una de las casetas del primer bancal del parque.
Gil Aluja explicó que el ministro de Transportes de Italia ingresó muy recientemente en la Academia. Fue entonces cuando Bianchi indicó que desconocía Galicia y que le apetecía especialmente visitar Santiago y Lugo. Esta institución celebrará la próxima primavera una reunión en Galicia. De ahí que quienes ayer estuvieron en Lugo antes estuvieran en Santiago. Aún no está decidido donde se celebrará, pero a ella asistirán algunos de los más relevantes nombres vinculados al campo de la economía en el mundo.
El citado ministro italiano destacó la belleza de la catedral de Santiago y de la Muralla de Lugo, así como la cordialidad de sus gentes. Resaltó igualmente la feliz coincidencia de estar en Lugo un día tan soleado como el de ayer y de tener la oportunidad de comer el pulpo. En cuanto al transporte en España, señaló la rapidez con la que crece la red ferroviaria de alta capacidad. De las carreteras «regionales» manifestó que le parecieron de calidad y muy bien señalizadas.
Tampoco conocía Galicia André Azoulay, consejero de la casa real marroquí y personalidad de relieve en el campo de la política internacional. En respuesta a preguntas de los periodistas, señaló que las relaciones entre España y Marruecos son «excepcionales» una vez que «la confianza ha sido reconstruida y reforzada». Indicó igualmente que el futuro de los dos países está estrechamente unido, de modo que los dos se necesitan.
Como dato anecdótico, cabe destacar la extremadamente discreta seguridad de los destacados visitantes. En el grupo que les acompañaba se encontraba José Antonio Redondo , ex responsable del Instituto Galego da Vivenda e Solo, y el empresario y profesor Guillermo Sánchez Vilariño .